A menos de dos meses de las elecciones legislativas y con la popularidad del presidente Donald Trump a la baja, el Partido Republicano celebra este miércoles y jueves en Dallas (Texas) una inédita Convención de Mitad de Mandato para reivindicar los “logros” de su Gobierno, según dijo a EFE Jaime Flórez, portavoz hispano del Comité Nacional Republicano (RNC, en inglés).

Flórez negó que el encuentro, para presentar a los candidatos republicanos, sea una misión de rescate ante un posible batacazo electoral el 3 próximo 3 de noviembre, y descartó que la guerra en Irán o la situación económica vayan a perjudicar la mayoría de su partido en ambas cámaras del Congreso.

El portavoz aseguró que los republicanos están “decididos a desafiar la tradición, que dice que siempre el partido de Gobierno pierde curules en la Cámara y en el Senado” en las elecciones de mitad de mandato.

La convención, la primera de este tipo en un año no presidencial, contará con la participación de Trump en ambas jornadas, cuando su popularidad se sitúa en un promedio nacional del 36 % de aprobación frente al 60 % de desaprobación, según las últimas encuestas.

Flórez señaló que la idea de organizarla partió del propio Trump y que permitirá mostrar resultados que, a su juicio, muchos ciudadanos desconocen, como el control migratorio de la frontera, la baja en la tasa de delincuencia, el “significativo” control de la inflación, la mayor rebaja en el precio de los medicamentos, y la seguridad del país, en referencia a Irán.

Agregó que los precios de los comestibles y los combustibles “no se van a resolver si el presidente pierde el respaldo en la Cámara y en el Senado”.

Sobre la guerra con Irán, el portavoz reconoció que “las guerras son impopulares ‘per se’”, pero negó que el conflicto vaya a convertirse en un lastre electoral para Trump, al defender la decisión de mantener la presión militar sobre Teherán para impedir que desarrolle armas nucleares.

Migración, voto latino y Venezuela

Flórez descartó que las deportaciones masivas y los cambios en los programas migratorios, incluido el fin del TPS para venezolanos y los cambios en los beneficios migratorios de cubanos, vayan a provocar una pérdida significativa del voto latino que Trump obtuvo en 2024, cuando alcanzó el 48 %, según Pew Research Center.

El portavoz además rechazó que la política de Trump hacia Venezuela, que llevó a la chavista Delcy Rodríguez a la presidencia interina, pueda restar apoyo republicano entre los votantes venezolanos en distritos clave del sur de Florida, entre ellos en los distritos de los congresistas María Elvira Salazar y Carlos Giménez.

“El tema venezolano lleva 28 años desarrollándose y apenas tenemos menos de un año de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela (...), se está haciendo por primera vez en la historia reciente de los Estados Unidos, lo que tenía que hacerse desde hace tiempo”, afirmó.

“Nunca antes ningún gobierno, ni demócrata ni republicano había encarado los temas de Cuba y Venezuela con la decisión que lo está encarando esta administración. Nadie prometió que los temas se iban a resolver de la noche a la mañana”, sostuvo.

Igualmente defendió que los hispanos que llegaron legalmente al país también se benefician del combate a la inmigración irregular. “El problema es que la ley hay que cumplirla (...), nadie puede juzgar al Gobierno porque está haciendo cumplir la ley”, dijo.

Florida, Texas y Talarico

Por otro lado, el republicano sostuvo que el rediseño de los distritos electorales impulsado por Trump desde 2025 en Texas, sin esperar al próximo censo, puede favorecer al Partido Republicano en las elecciones, especialmente en ese estado y en Florida, y atribuyó los cambios al crecimiento demográfico de ambos y no a una “maniobra política”.

“Nosotros creemos que nos hemos ganado ventajas en este rediseño de los mapas”, afirmó.

El portavoz además restó importancia al avance del demócrata James Talarico en la carrera por el Senado de Texas frente al candidato respaldado por Trump, Ken Paxton, a quien aventaja en las encuestas y en recaudación de fondos, y negó que Dallas haya sido elegida como sede de la convención para responder a ese fenómeno.

Explicó que la decisión obedeció a razones logísticas, como el aeropuerto, los hoteles y la capacidad del American Airlines Center para albergar la convención, en la que también participará el vicepresidente JD Vance, considerado un potencial candidato a suceder a Trump.

Tampoco consideró un problema que el mensaje de Trump no llegue a todas las circunscripciones. “El presidente ha demostrado justamente lo contrario: respalda un candidato (y) ese candidato gana sus procesos de elecciones primarias. Tenemos a un presidente que es un excelente mensajero”, sostuvo.