Las piernas de Jim Brown, siempre en movimiento y tan firmes com un roble, le dieron fama en el terreno de juego. Su voz, una vez que se retiró, fue igualmente de poderosa.

Brown, quien falleció el jueves a los 87 años, utilizó su plataforma como uno de los mejores futbolistas para pelear por la gente como él: inconformes con el orden establecido, cansados de la inequidad racial y difíciles de poner en una sola categoría.

Brown fue un activista que estuvo a la par de Bill Russell y Muhammad Ali, y al lado de los olímpicos Tommie Smith y John Carlos.

Fue un duro corredor que vio más allá del deporte y el negocio en el que se convirtió. Peleó por las minorías y aborreció la violencia de las pandillas que se apoderó de Los Ángeles, la ciudad que adoptó. Y trabajó por décadas para ayudar a los niños más necesitados.

Incluso, en el momento más álgido de su activismo, Brown nunca se conformó.

“Cuando la mayoría de nosotros nos estábamos manifestando, Jim estaba dispuesto a decir: ‘Entiendo la protesta, pero no siempre estoy de acuerdo”, dijo el Dr. Harry Edwards, el activista de derechos civiles y que fue cercano a todos los deportistas de raza negra que fueron activistas en la década de los sesenta.

Lejos de ser perfecto, Brown es uno de los pocos que estuvo dispuesto a arriesgar su reputación para apoyar las causas en las turbulentas décadas de los sesenta y setenta y más allá.

Su ague en el activismo comenzó el 4 de junio de 1967 en una reunión que se conoció como “The Cleveland Summit”. Tenía dos años de retiro y Brown llamó a seis jugadores de la NFL, además de Russell y Lew Alcindor, quien posteriormente cambió su nombre a Kareem Abdul-Jabbar, y los convocó a una reunión con Ali para hablar de su decisión de no reportarse al draft a la guerra de Vietnam.

Brown y la mayoría de los reunidos no estaban de acuerdo con la decisión de Ali de convertirse en el primer objetor de conciencia, pero tras escucharlo lo apoyaron en una conferencia de prensa de la que salió la famosa foto en la que Ali está flanqueado por Alcindor, Brown, Russell y otros deportistas.

Brown, posteriormente, se enfocó en problemas económicos ayudando a los jóvenes de la raza negra con programas comunitarios. En 1988 estableció Amer-I-Can, una asociación que busca enfrentar una serie de problemas, como el sistema educativo, la violencia de pandillas y la escasez de vivienda.

También marcó un hito en el cine. En la película de vaqueros de 1969 “100 Rifles” Brown y Raquel Welch fueron pareja y rompieron la barrera interracial con la primera escena de amor en Hollywood.

Ya fuera en la pantalla o en el emparrillado, Brown sabía cómo dar un espectáculo. Pero seguramente nadie diría que fue simplemente un showman.

“Creo que tienes que hacer muchas cosas y disfrutar de calidad de vida”, indicó Brown un entrevista con ESPN en 1999. “Y más que nada, dar algo de regreso a la comunidad que te dio algo”.