Muere Neil Armstrong a sus 82 años
Armstrong comandó la nave espacial Apolo 11 que aterrizó en la luna el 20 de julio de 1969.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
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Neil Armstong, el modesto hombre que mantuvo en trance a la Tierra que lo admiraba desde casi un cuarto de millón de millas de distancia mientras pisaba la Luna por primera vez, ha muerto. Tenía 82 años.
Su muerte se debió a complicaciones derivadas de procedimientos cardiovasculares, según informó la familia en un comunicado de prensa.
Armstrong era un tranquilo ingeniero quien se describía a sí mismo como un “nerd” que se convirtió en un héroe global cuando hizo "un gran salto para la humanidad" con un pequeño paso a la Luna.
Éste comandó la nave espacial Apolo 11 que aterrizó en la luna el 20 de julio de 1969, coronando la más audaz de las expediciones científicas del siglo 20. Sus primeras palabras después de poner un pie en la superficie están grabadas en los libros de historia y en los recuerdos de los que las oyeron en una transmisión en vivo.
"Es un pequeño paso para el hombre, un salto gigante para la humanidad", dijo Armstrong.
En aquellos primeros momentos en la Luna, durante el clímax de la carrera espacial, Armstrong se detuvo en lo que él llamó "un momento tan delicado" y dejó un parche para conmemorar a los astronautas de la NASA y los cosmonautas soviéticos que murieron en acción.
"Fue especial y memorable, pero instantáneo, porque había trabajo que hacer", dijo Armstrong en una entrevista de televisión australiana en 2012.
Armstrong y Edwin "Buzz" Aldrin pasaron casi tres horas caminando sobre la superficie lunar, recogiendo muestras, realizando experimentos y tomando fotografías.
"Las vistas eran simplemente magníficas, más allá de cualquier experiencia visual a la que hubiese estado expuesto alguna vez", Armstrong dijo en una ocasión.
Esa caminta en la Luna marcó la victoria de Estados Unidos en la competencia espacial de la Guerra Fría que comenzó el 4 de octubre de 1957, con el lanzamiento del Sputnik de la Unión Soviética 1, un satélite de 184 libras que conmocionó a todo el mundo.
A pesar de haber sido piloto de combate de la Marina, un piloto de prueba para la precursora de la NASA y un astronauta, Armstrong nunca se dejó atrapar por la celebridad y el glamour del programa espacial.
"Yo soy, y siempre seré un ingeniero nerd de calcetines blancos ", dijo en febrero de 2000 en una de sus raras apariciones públicas. "Y tomo una cantidad sustancial de orgullo por los logros de mi profesión".
Armstrong, un hombre que se mantuvo alejado de las cámaras, salió en 2010, a presentar su preocupación por la política espacial del presidente Barack Obama quien desvió la atención lejos de un retorno a la Luna e hizo hincapié en las empresas privadas de desarrollo de naves espaciales. Él testificó ante el Congreso y en un correo electrónico a Prensa Asociada Armstrong dijo que tenía "reservas sustanciales", y junto con más de dos docenas de veteranos de la era de Apolo, firmó una carta pidiendo el plan de una propuesta "equivocada que fuerza a la NASA a desistir de operaciones espaciales en un futuro previsible ".
La modestia de Armstrong y su humildad nunca se desvaneció.
Cuando apareció en Dayton en 2003 para la celebración del centenario del primer vuelo propulsado, salió al escenario ante 10,000 personas. Él habló por unos segundos, no mencionó la Luna, y se agachó rápidamente para no llamar la atención.
La caminata lunar de Armstrong puso fin a una serie de logros que incluían pilotear el avión cohete X-15 y realizar con éxito un acoplamiento espacial por primera vez durante la misión Gemini 8, que incluyó un amerizaje de emergencia.
En los años posteriores, Armstrong se retiró a la tranquilidad del salón de clases y a su granja al suroeste de Ohio. Aldrin dijo en su libro "Hombres de la Tierra" que Armstrong fue uno de los más tranquilos y más íntimos hombres que había conocido.

