La destrucción mortal de un condominio frente a la playa en Florida comenzó en realidad semanas antes de que colapsara en medio de la noche en un montón de escombros, matando a 98 personas en 2021, pero el edificio ya era vulnerable desde el inicio, concluyeron investigadores federales en un informe final publicado el lunes.

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología señaló en el informe que dos conexiones entre las columnas del garaje y la plataforma de la piscina comenzaron a fallar a principios de junio. La combinación de un diseño estructural que no cumplía con los códigos de construcción y las modificaciones realizadas durante sus 40 años hizo que el resto de la plataforma de la piscina no fuera lo suficientemente resistente para soportar la carga adicional, lo que provocó un tipo de colapso progresivo.

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“Cuando las estructuras se diseñan y construyen según los códigos y estándares requeridos, tienen márgenes de seguridad, lo que significa que deberían poder soportar mucha más carga de la que se espera que soporten”, dijo Judith Mitrani-Reiser, quien codirigió la investigación, en un video que acompaña el informe. “En el caso de Champlain Towers South, esos márgenes de seguridad eran demasiado estrechos desde el principio”.

El informe refuerza hallazgos que han ido surgiendo desde la catástrofe del condominio de 12 pisos frente al mar, que evidencian semanas de deterioro estructural y problemas más profundos.

La mayoría de los residentes dormían cuando el edificio, en el pequeño pueblo de Surfside, Florida, a pocos kilómetros al norte de Miami, colapsó en un enorme montón de escombros a la 1:22 a.m. del 24 de junio de 2021.

El inmueble Champlain Towers ubica en el pueblo de Surfside frente al mar.

Entre los fallecidos había miembros de la amplia comunidad judía ortodoxa del área, además de la hermana de la primera dama de Paraguay, su familia y la niñera de estos. Un juez de Miami aprobó un acuerdo de más de 1,000 millones de dólares por demandas de lesiones personales y muerte injusta derivadas del desastre.

Harley Tropin, quien representó a las familias de víctimas y sobrevivientes en una demanda colectiva, se negó a comentar sobre el nuevo informe.

La estructura no cumplía con los códigos de construcción vigentes en ese momento y la construcción del edificio no siguió el diseño original, incluyendo la adición de grandes jardineras en la plataforma de la piscina, explicó Mitrani-Reiser.

“En algunas ubicaciones, el diseño proporcionaba menos de la mitad de la resistencia requerida por el código”, señaló.

Los trabajos realizados posteriormente alrededor de la piscina, en los que se añadieron arena y adoquines, sobrecargaron aún más un sistema “ya estructuralmente inadecuado”, añadió.

Mientras tanto, el acero de refuerzo en la plataforma de la piscina y en las losas del estacionamiento a nivel de calle estaba corroído en algunas áreas, según el NIST.

Fotos tomadas por personas en el edificio en las semanas previas al colapso muestran una larga grieta en una pared de una jardinera en la plataforma de la piscina, así como grietas en la esquina donde la pared de la jardinera se unía a una caja de jardinería, según el informe del NIST. Menos de un día antes del colapso, esa jardinera se había desprendido de la plataforma de la piscina.

Aproximadamente una semana antes del derrumbe de la torre, el agua que se filtraba desde el techo del garaje aumentó, según el NIST. Unas horas antes de la destrucción, una persona entrevistada por los investigadores lo describió como un “grifo de agua”.

Personas en el edificio describieron haber visto cómo la plataforma de la piscina colapsaba “un tramo a la vez, como si fueran fichas de dominó cayendo en una reacción en cadena secuencial”, dijo Mitrani-Reiser. Algunos dijeron haber sentido un viento repentino en el vestíbulo y otros escucharon sonidos como los de un “motor a reacción”.

La plataforma de la piscina comenzó a caer minutos antes de dos partes de la torre. Un muro de concreto resistente ayudó a evitar que la destrucción se extendiera completamente a la tercera sección, según el NIST.

Las empresas responsables del diseño y construcción original de la estructura a finales de los años 70 ya no están en funcionamiento.

Tras el colapso, los legisladores estatales aprobaron en 2022 una ley que exige a las asociaciones de condominios mantener reservas suficientes para cubrir reparaciones importantes. Algunos residentes se vieron sorprendidos por fuertes cuotas impuestas para cubrir años de mantenimiento diferido necesarios para cumplir con la ley. Eso llevó a otra ley que otorga más flexibilidad a las asociaciones y residentes para manejar esos costos.