Kyle Francis Kennedy, nieta del exsenador estadounidense Robert F. “Bobby” Kennedy y de Ethel Kennedy, murió a los 42 años en su residencia en Westwood, Massachusetts, según informaron medios estadounidenses.

La noticia trascendió el martes, 20 de octubre, luego de que se conociera el obituario publicado por la funeraria Burke Funeral Homes. De acuerdo con el aviso fúnebre, Kennedy falleció el 21 de septiembre de 2026.

La revista PEOPLE informó que la causa de muerte continúa pendiente, según confirmó el secretario municipal de Westwood. Por su parte, The Boston Globe también reportó el fallecimiento y señaló que el obituario no especificó las circunstancias de su muerte.

Kennedy era hija de Michael Kennedy, quien murió en 1997 a los 39 años en un accidente de esquí, y de Victoria Denise Gifford. Su abuelo, Robert F. Kennedy, fue fiscal general de Estados Unidos y senador por Nueva York, y murió asesinado en 1968 durante su campaña presidencial.

En 2020, Kennedy sufrió una grave lesión en la médula espinal que le provocó parálisis a largo plazo y otros desafíos de salud.

Según reseñó Entertainment Weekly, la lesión transformó parte de su trayectoria y la impulsó a convertirse en defensora de los derechos de las personas con discapacidad.

Como parte de esa labor, testificó ante la Legislatura estatal de Massachusetts durante una audiencia relacionada con la discriminación en los servicios de salud dirigidos a personas con discapacidad.

Pese a los desafíos, mantuvo su compromiso con la educación y la defensa de mejores oportunidades para las comunidades vulnerables.

Nacida el 6 de julio de 1984 en Washington D. C., Kennedy estudió Historia en la Universidad de Georgetown. Posteriormente, obtuvo una maestría en Educación Infantil en la Universidad Pace y otra en Educación, con especialización en políticas y administración educativa, en la Universidad de Harvard.

Comenzó su carrera como maestra en escuelas públicas de Nueva York a través del programa Teach For America. Más adelante, participó en iniciativas relacionadas con la reforma curricular, el acceso a una educación de calidad para niños de comunidades desfavorecidas y la orientación de otros educadores.

Su trayectoria profesional estuvo centrada en la educación infantil y en la búsqueda de alternativas para reducir las desigualdades educativas.

En agosto de 2012, Kennedy contrajo matrimonio con Liam Kerr. La pareja tuvo tres hijos: los gemelos Conor y Josephine, y un niño menor llamado Declan. Josephine murió pocos días después de nacer.

Kennedy deja a sus hijos Conor y Declan, a su madre, Victoria Denise Gifford, y a sus hermanos Michael y Rory, además de otros familiares.

Según los reportes de PEOPLE y The Boston Globe, los servicios funerarios se celebraron en privado.

Su muerte representa una nueva pérdida para la familia Kennedy, una de las dinastías políticas más conocidas de Estados Unidos, y deja el recuerdo de una mujer que dedicó buena parte de su vida profesional a la educación y que, tras sufrir una lesión que le cambió la vida, se convirtió en defensora de los derechos de las personas con discapacidad.