El plan del presidente Donald Trump para tomar el control de la industria petrolera de Venezuela y pedir a las empresas estadounidenses que la revitalicen probablemente no tendrá un impacto significativo inmediato en los precios del petróleo.

La industria petrolera de Venezuela está en mal estado tras años de abandono y sanciones internacionales, por lo que podrían pasar años y requerirse grandes inversiones antes de que la producción pueda aumentar drásticamente. Sin embargo, algunos analistas son optimistas de que Venezuela podría duplicar o triplicar su producción actual de aproximadamente 1.1 millones de barriles de petróleo al día para volver a niveles históricos con relativa rapidez.

“Aunque muchos informan que la infraestructura petrolera venezolana salió ilesa de las acciones militares estadounidenses, ha estado decayendo durante muchos años y tomará tiempo reconstruirla”, declaró Patrick De Haan, analista de petróleo de GasBuddy.

Las empresas petroleras estadounidenses querrán un régimen estable en el país antes de estar dispuestas a invertir fuertemente, y el panorama político seguía siendo incierto el sábado con Trump diciendo que Estados Unidos está a cargo, mientras la corte suprema venezolana le pedía a la vicepresidenta asumir la presidencia interina y ella pidió restaurar al presidente Nicolás Maduro.

“Pero si parece que Estados Unidos tiene éxito en dirigir el país durante las próximas 24 horas, diría que habría mucho optimismo de que las empresas energéticas estadounidenses podrían entrar y revitalizar la industria petrolera venezolana con bastante rapidez”, indicó Phil Flynn, analista de mercado en el Price Futures Group.

Y si Venezuela llega a recuperar su estatus de potencia petrolera, “eso podría consolidar precios más bajos a largo plazo” y poner más presión sobre Rusia, señaló Flynn.

El petróleo no se comercializa durante el fin de semana, por lo que no hubo un impacto inmediato en los precios. Pero no se espera un cambio importante en los precios cuando el mercado vuelva a abrir. Venezuela es miembro de la OPEP, por lo que su producción ya está contabilizada allí. Y actualmente hay un excedente de petróleo en el mercado global.

Reservas probadas

Se sabe que Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo crudo del mundo, aproximadamente 303,000 millones de barriles, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Eso representa aproximadamente el 17% de todas las reservas de petróleo globales.

Por lo tanto, las empresas petroleras internacionales tienen razones para estar interesadas en Venezuela. Exxon Mobil no respondió a una solicitud de comentarios el sábado. El portavoz de ConocoPhillips, Dennis Nuss, dijo por correo electrónico que la empresa “está monitoreando los acontecimientos en Venezuela y sus posibles implicaciones para el suministro y la estabilidad energética global. Sería prematuro especular sobre cualquier actividad o inversión futura”.

Chevron es la única con operaciones significativas en Venezuela, donde produce alrededor de 250,000 barriles al día. Chevron, que invirtió por primera vez en Venezuela en la década de 1920, hace negocios en el país a través de empresas conjuntas con la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A., comúnmente conocida como PDVSA.

“Chevron sigue centrado en la seguridad y el bienestar de nuestros empleados, así como en la integridad de nuestros activos. Continuamos operando en total cumplimiento con todas las leyes y regulaciones relevantes”, sostuvo el portavoz de Chevron, Bill Turenne.

Pero incluso con esas enormes reservas, Venezuela ha estado produciendo menos del 1% del suministro mundial de petróleo crudo. La corrupción, la mala gestión y las sanciones económicas de Estados Unidos hicieron que la producción disminuyera constantemente desde los 3.5 millones de barriles por día bombeados en 1999 hasta los niveles actuales.

El problema no es encontrar el petróleo. Es una cuestión del entorno político y de si las empresas pueden contar con que el gobierno cumpla con sus contratos. En 2007, el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizó gran parte de la producción de petróleo y obligó a grandes actores como ExxonMobil y ConocoPhillips a salir.

“El problema no es solo que la infraestructura está deteriorada, sino que se trata principalmente de cómo lograr que las empresas extranjeras comiencen a invertir dinero antes de tener una perspectiva clara sobre la estabilidad política, la situación contractual y similares”, apuntó Francisco Monaldi, director del programa de energía latinoamericana en la Universidad de Rice.

Pero la infraestructura sí necesita una inversión significativa.

“La estimación es que para que Venezuela aumente de un millón de barriles por día —que es lo que produce hoy— a cuatro millones de barriles, tomará alrededor de una década y aproximadamente 100,000 millones de dólares de inversión”, aseguró Monaldi.

Fuerte demanda

Venezuela produce el tipo de petróleo crudo pesado que se necesita para el combustible diésel, asfalto y otros combustibles para equipos pesados. El diésel escasea en todo el mundo debido a las sanciones sobre Venezuela y Rusia y porque el petróleo crudo más ligero de Estados Unidos no puede reemplazarlo fácilmente.

Hace años, las refinerías estadounidenses en la Costa del Golfo estaban optimizadas para manejar ese tipo de crudo pesado en un momento en que la producción de petróleo de Estados Unidos estaba cayendo y el crudo venezolano y mexicano era abundante. Por lo tanto, las refinerías desearían tener más acceso al crudo de Venezuela porque les ayudaría a operar de manera más eficiente, y tiende a ser un poco más barato.

Aumentar la producción venezolana también podría facilitar la presión sobre Rusia porque Europa y el resto del mundo podrían obtener más del diésel y el petróleo pesado que necesitan de Venezuela y dejar de comprar a Rusia.

“Ha habido un gran beneficio para Rusia al ver colapsar la industria petrolera de Venezuela. Y la razón es porque eran un competidor en el escenario global para ese mercado petrolero”, comentó Flynn.

Panorama legal complicado

Pero Matthew Waxman, profesor de derecho de la Universidad de Columbia que fue funcionario de seguridad nacional en la administración de George W. Bush, asevera que tomar el control de los recursos de Venezuela abre problemas legales adicionales.

“Por ejemplo, un gran problema será quién realmente posee el petróleo de Venezuela”, escribió Waxman en un correo electrónico. “Una potencia militar ocupante no puede enriquecerse tomando los recursos de otro estado, pero la administración Trump probablemente afirmará que el gobierno venezolano nunca los tuvo legítimamente”, añadió.

Pero Waxman, quien sirvió en los departamentos de Estado y Defensa y en el Consejo de Seguridad Nacional bajo Bush, señaló que “hemos visto a la administración hablar de manera muy despectiva sobre el derecho internacional cuando se trata de Venezuela”.