Un adolescente de 17 años murió tras recibir varios disparos de agentes de la policía de Austin, Texas, luego de que los oficiales respondieran a una llamada al 911 que alertaba sobre una persona supuestamente armada. Horas más tarde, las autoridades confirmaron que el joven no portaba un arma de fuego, sino una botella de agua.

De acuerdo con el Departamento de Policía de Austin (APD), los hechos ocurrieron alrededor de las 3:51 de la madrugada del 24 de julio, cuando agentes acudieron a un parque ubicado en la cuadra 10100 de Baden Lane tras recibir un reporte de una persona que, presuntamente, llevaba una pistola en la cintura. La información fue divulgada por la propia agencia y retomada por la revista People.

Según el audio de la llamada al 911, el denunciante indicó que veía a un joven que parecía manipular un objeto en su cintura y que creía que podría tratarse de un arma, aunque admitió que no estaba seguro.

Al llegar al lugar, los oficiales localizaron a un adolescente que coincidía con la descripción proporcionada. La jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, explicó que los agentes le ordenaron mantener las manos visibles. Sin embargo, segundos después, el joven levantó rápidamente su sudadera y llevó una mano hacia la cintura, movimiento que los policías interpretaron como una amenaza. Los tres oficiales presentes dispararon contra él.

Las cámaras corporales de los agentes captaron el momento del tiroteo. El adolescente murió en el lugar a las 4:25 de la madrugada, de acuerdo con las autoridades.

La llamada salió del teléfono del propio adolescente

Durante la investigación, el APD descubrió que la llamada al 911 había sido realizada desde el teléfono celular del propio joven. La policía cree que fue él quien hizo el reporte. Además, los investigadores determinaron que el objeto que llevaba en la cintura no era un arma, sino una botella de agua.

Tras el incidente, Lisa Davis expresó sus condolencias a la familia y señaló que los agentes suelen enfrentar decisiones de vida o muerte en cuestión de segundos. Añadió que el caso será revisado para determinar si las acciones de los oficiales se ajustaron a la ley y a los protocolos del departamento.

Los tres policías involucrados fueron colocados en licencia administrativa con goce de sueldo mientras continúan una investigación penal y otra interna. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado la identidad del adolescente, a la espera de que concluya el proceso de identificación por parte de la Oficina del Médico Forense del Condado de Travis.