Un grupo local del Partido Republicano en Texas presentó una demanda para impedir que se certifiquen los resultados de las próximas elecciones legislativas del 3 de noviembre hasta que se cuenten todos los votos a mano.

El recurso, presentado a última hora del miércoles por los republicanos del condado de Potter ante un tribunal en Amarillo, justifica esta petición asegurando, sin entregar pruebas concretas, que las máquinas de votación en el estado pueden ser manipuladas por agentes extranjeros, como China, o mediante inteligencia artificial (IA).

El documento, además, asegura que las condiciones federales citadas no bastan por sí solas para establecer con “certeza” que alguna máquina de votación de Texas haya contado mal los votos en el pasado.

Los demandantes tampoco alegan que los resultados de elecciones anteriores en el condado de Potter hayan sido alterados o reportados de manera inexacta.

Sin embargo, los republicanos aseguran que “solo” un recuento manual de todas las papeletas, cotejado con los resultados electrónicos, permitiría verificar la exactitud del escrutinio.

Los cuestionamientos a las máquinas de votación han sido recurrentes en el discurso del presidente Donald Trump, quien se negó a reconocer su derrota frente al demócrata Joe Biden en las presidenciales de 2020 y difundió acusaciones falsas de fraude electoral.

Tras aquellos comicios, las autoridades estadounidenses de monitoreo electoral afirmaron que no había pruebas de que los sistemas de votación hubieran eliminado, perdido o cambiado votos.

Los republicanos se juegan el control del Congreso en los comicios del 3 de noviembre, que renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Una victoria demócrata en cualquiera de las dos cámaras podría poner freno a la agenda del mandatario durante los dos últimos años de su mandato.