El Tribunal Supremo de Estados Unidos restableció este lunes la condena del puertorriqueño Pedro Hernández, declarado culpable de asesinar en Nueva York en 1979 al pequeño Etan Patz, de seis años, en un caso que conmocionó al país.

Las fotos de Etan Patz que difunfió la Policía fueron entregadas por su padre, Stanley, de profesión fotógrafo
Las fotos de Etan Patz que difunfió la Policía fueron entregadas por su padre, Stanley, de profesión fotógrafo (La Nación Argentina / GDA)

Con seis votos a favor y tres en contra, los jueces del Supremo fallaron que el Segundo Circuito de Apelaciones “se extralimitó” en sus funciones al anular el veredicto de culpabilidad de Hernández en 2025.

La decisión del Supremo llega después de que la Fiscalía de Manhattan le solicitara revocar la decisión de dicho Tribunal de Apelaciones.

Esta corte argumentó en julio del año pasado que el juez encargado del caso cometió un error en las respuestas que dio al jurado sobre la confesión de Hernández a la policía.

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El puertorriqueño Pedro Hernández confesó en mayo de este año el asesinato del niño Etan Patz, ocurrido en el 1979. (Archivo)
El puertorriqueño Pedro Hernández confesó en mayo de este año el asesinato del niño Etan Patz, ocurrido en el 1979. (Archivo)

Hernández fue condenado en 2017 por el secuestro y asesinato del menor, tras un primer juicio nulo en 2015. En 2012 el puertorriqueño fue arrestado tras confesar que había asfixiado a Patz, que desapareció mientras caminaba solo desde su casa en el barrio SoHo hacia la parada de su autobús escolar.

En el momento de los hechos, Hernández tenía 18 años, trabajaba en una tienda y presuntamente atrajo al niño a un sótano con una botella de refresco.

El abogado de Hernández, Harvey Fishbein, cuestionó -en un comunicado- el fallo del Supremo y dijo estar “terriblemente decepcionado”.

“Creemos firmemente que un hombre inocente está en la cárcel por un delito que no cometió”, apuntó.

Por su parte, el fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, manifestó su respaldo a “esta importante condena” y afirmó que el caso de Patz, cuyo cuerpo aún no ha sido encontrado, “cambió a una generación de neoyorquinos”.

La desaparición del pequeño, uno de los primeros menores cuya imagen apareció impresa en cartones de leche en todo Estados Unidos, conmocionó durante años a la opinión pública y en 1983 el entonces presidente estadounidense, Ronald Reagan, declaró el 25 de mayo “Día Nacional de Niños Desaparecidos”.