Trump cambiará las recomendaciones sobre la vacunación infantil: esto debes saber
Expertos expresan preocupación.

PUBLICIDAD
El presidente Donald Trump firmará este lunes un decreto presidencial en el que se proponen nuevas recomendaciones sobre la vacunación infantil que respaldan su convicción de siempre de que ciertas vacunas deben administrarse en visitas médicas separadas, según un comunicado de la Casa Blanca.
La orden recomendará dividir la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en tres inyecciones distintas que se administrarán en visitas separadas, y ordenará al departamento de salud del país que mejore la investigación sobre vacunas, según indica la ficha informativa, de la que informó por primera vez The Daily Caller. Actualmente, en Estados Unidos no se dispone de vacunas independientes contra el sarampión, las paperas y la rubéola para los niños.
Los expertos en salud pública han expresado su preocupación por el hecho de que espaciar las dosis, tal y como sugiere Trump, pueda aumentar el riesgo de que los niños contraigan una enfermedad prevenible mediante vacunación antes de acudir a la siguiente cita. Aunque la orden exige una revisión de las recomendaciones sobre vacunación, son los estados, y no el Gobierno federal, los que tienen la autoridad para exigir la vacunación de los escolares.
Antes del anuncio del lunes, la Administración de Trump había dejado de lado en gran medida el tema de la política de vacunación para centrarse en cuestiones menos polémicas, como la alimentación saludable y las medidas para reducir los precios de los medicamentos, de cara a las elecciones de noviembre. Las encuestas revelan que la mayoría de los estadounidenses sigue apoyando la obligatoriedad de la vacunación en los colegios, aunque los republicanos son menos propensos que los demócratas a considerarla importante.
Aun así, Trump se ha empeñado en relacionar el autismo con las vacunas. Recientemente ha intensificado la presión sobre el ministro de Sanidad, Robert F. Kennedy Jr., para que identifique la causa del autismo, algo a lo que Kennedy se había comprometido mediante una nueva investigación presentada el año pasado. Trump instó públicamente al ministro de Sanidad a que le informara sobre los avances en la investigación sobre el autismo en una reunión del Consejo de Ministros celebrada el mes pasado.
«¿Cómo va la investigación sobre el autismo?», preguntó Trump.
«Te daremos una respuesta», dijo Kennedy.
El consenso científico y décadas de estudios han concluido de forma categórica que no existe ninguna relación entre las vacunas infantiles y el autismo. Las vacunas infantiles —así como la forma y el momento de administrarlas de forma combinada— se someten a rigurosos estudios, y el seguimiento de su seguridad continúa durante años a medida que se utilizan.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.

