El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recuperó este miércoles la celebración del Mes de la Herencia Hispana en la Casa Blanca, que no organizó el año pasado, a un mes de las elecciones de medio mandato, en las que los sondeos reflejan una caída del apoyo latino a los republicanos.

El mandatario recibió en el Salón Este a representantes de la comunidad hispana afines al Partido Republicano y les prometió que serán los primeros invitados a visitar las obras del gran salón de baile de la Casa Blanca, uno de sus proyectos más emblemáticos y polémicos.

Trump, que abrió su discurso destacando la retirada este miércoles de las últimas tropas estadounidenses de Irak, ensalzó la contribución de los estadounidenses de origen hispano en ámbitos como la fe, los negocios y el servicio público.

“Hay que salir a votar. Hay que difundir lo bien que lo estamos haciendo; todos tienen que hacerlo. Tenemos que darle la vuelta a esto”, afirmó el republicano, quien les animó a votar pensando que él está en la boleta.

Trump también presumió de la operación de captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, y llamó a los presentes a estar “atentos” a lo que el secretario de Estado, Marco Rubio, hará con Cuba, en referencia a la presión que Washington ejerce para impulsar cambios políticos y económicos en la isla.

Rubio, el funcionario latino de mayor rango presente en el acto, elogió a Estados Unidos, el país que acogió a sus padres, emigrados de Cuba en 1956.

“Yo diría que, como hispanoamericanos, somos estadounidenses. Amamos este país. Lo amamos porque muchos de nosotros sabemos, ya sea por experiencia propia o a través de nuestros padres o abuelos, cómo es la vida en otros lugares, y por eso sabemos cuán especial es este país”, aseguró Rubio, señalado como posible sucesor de Trump de cara a 2028.

La población hispana fue un componente importante en la victoria electoral de Trump en 2024. Según datos oficiales, el 48 % de los votantes latinos respaldó al republicano, el porcentaje más alto obtenido por Trump entre este electorado en sus tres campañas presidenciales.

Sin embargo, entre los hispanos que votaron por Trump en 2024, su aprobación cayó al 66 % en abril de este año, 27 puntos menos que al inicio de su segundo mandato, en parte por la dura política antiinmigratoria de su Administración y el elevado precio de la gasolina derivado de la guerra de Irán.

Esta situación ha comenzado a hacer mella entre los republicanos de Florida, un estado clave por el voto hispano.

La congresista republicana María Elvira Salazar rompió recientemente con el mandatario y criticó que sus políticas de redadas y deportaciones “han ido demasiado lejos”.