Washington. El presidente Donald Trump anunció el jueves que planea nominar a Jay Clayton, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York y expresidente de la Comisión de Bolsa y Valores, como director de inteligencia nacional.

Trump anunció la nominación en redes sociales en medio de la presión del Congreso para designar a un reemplazo permanente de Tulsi Gabbard, quien renunció el mes pasado. Trump enfrentó una fuerte oposición por su decisión de nombrar a Bill Pulte, jefe de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, como director interino. El puesto supervisa la coordinación de 18 agencias de inteligencia.

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La situación ha derivado en un enfrentamiento en el Congreso, ya que los demócratas afirmaron que se negarían a renovar unas facultades de inteligencia extranjera a menos que Trump retirara la nominación de Pulte y nombrara a un candidato permanente.

“Pocas personas en cualquier parte de la comunidad jurídica son respetadas al nivel de Jay”, escribió Trump. “Animo al Senado de Estados Unidos a confirmar a Jay lo antes posible”.

Como fiscal federal en Manhattan, Clayton supervisa la mayor y más prestigiosa de las oficinas de fiscales del Departamento de Justicia, con una amplia cartera que abarca desde casos de terrorismo y espionaje hasta fraude bursátil y corrupción pública.

Asumió el cargo tras la fiscal federal interina Danielle Sassoon, quien renunció en febrero después de negarse a cumplir órdenes del Departamento de Justicia para retirar los cargos de corrupción contra el alcalde Eric Adams. El caso finalmente fue desestimado después de que fiscales de Washington presentaran una solicitud ante un juez.

Republicanos esperan avanzar rápidamente con la nominación

Clayton apareció el lunes en “Squawk Box” de CNBC, donde planteó dudas sobre la integridad de las elecciones de California. Trump ha afirmado sin pruebas que el lento conteo del estado en sus recientes primarias significaba que la votación estaba amañada.

“El pueblo estadounidense tiene razón en cuestionarlo”, señaló Clayton, añadiendo que el retraso en los resultados aumentó la oportunidad de fraude.

El líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur, declaró que el Senado podría avanzar “bastante rápido” para confirmar a Clayton si la Casa Blanca presenta pronto su documentación.

Elogió a Clayton después de que Trump dijera en redes sociales que lo nominaría para el cargo, afirmando que tiene una “gran reputación”.

Los demócratas están frenando la renovación de una ley clave de vigilancia, la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, en protesta por la decisión de Trump de designar temporalmente a Pulte. Dicen que no apoyarán una extensión de la ley, que expira a la medianoche del viernes, hasta que Trump retire el nombramiento de Pulte.

Trump había dicho previamente que Pulte asumiría el 19 de junio. No está claro si el Senado podría avanzar lo suficientemente rápido como para confirmar a Clayton antes de esa fecha.

“No sé qué es realista, pero vamos a poner a prueba los límites”, indicó Thune.

El representante Jim Himes, demócrata de Connecticut y el principal demócrata en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, declaró que ha “conocido y respetado” a Clayton durante décadas y que si lo hubieran elegido como director de inteligencia nacional hace una semana “se podría haber evitado mucho dolor”.

“Su inteligencia, temperamento y profundo compromiso con el servicio público lo convertirán en un director de inteligencia nacional estupendo”, aseguró Himes.

Consultado sobre la nominación de Clayton, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, indicó que “Pulte tiene que irse”.

“No puede estar en el papel de director de inteligencia nacional”, manifestó Schumer. “Es demasiado importante”.

Clayton ha dirigido el Distrito Sur de Nueva York durante un periodo tumultuoso.

Se abrió paso durante un mandato de 14 meses en el Distrito Sur de Nueva York sin chocar con los jueces federales del tribunal más ocupado del país, a diferencia de sus homólogos en el norte del estado de Nueva York y Nueva Jersey. Después de que su mandato interino expiró tras 120 días, los jueces del Distrito Sur lo designaron como fiscal federal.

Clayton juró el cargo como fiscal federal en abril de 2025 el mismo día en que tres fiscales renunciaron, diciendo que se sentían presionados para admitir irregularidades o arrepentimiento por haber procesado el caso de corrupción, ya desestimado, contra el entonces alcalde Adams.

Luego, semanas después, la oficina tuvo que resistir la controversia por el despido, por parte del gobierno de Trump, de una de sus fiscales más respetadas y exitosas, Maurene Comey. Ella afirma que fue despedida por el desagrado de Trump hacia su padre, el exdirector del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) James Comey.

Bajo Clayton, la fiscalía federal de Manhattan facilitó el levantamiento del secreto de miles de páginas de expedientes sobre Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, documentos que se hicieron públicos como parte de la divulgación del Departamento de Justicia de registros relacionados con el fallecido delincuente sexual y su confidente de larga data.

Clayton presentó documentos ante el tribunal explicando el proceso que siguió el gobierno para divulgar los materiales.

Clayton también ha supervisado el procesamiento del expresidente venezolano Nicolás Maduro y de la esposa de Maduro, Cilia Flores, por cargos de narcotráfico.

Clayton ha supervisado casos relacionados con amenazas a la seguridad nacional

Varios casos recientes de terrorismo presentados por la oficina de Clayton abordan las amenazas e influencias globales que tendrá que manejar si es confirmado como director de inteligencia nacional.

Entre ellos figura el arresto en mayo de Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, un ciudadano iraquí e iraní acusado de planear 20 ataques en Europa y Canadá y de planear atacar una sinagoga de Manhattan y centros judíos en Los Ángeles y Scottsdale, Arizona, en represalia por la guerra contra Irán.

“Hay naciones extranjeras y organizaciones terroristas que ven nuestro éxito como una amenaza. Una amenaza que quieren eliminar”, indicó Clayton en una reciente conferencia de prensa. “Esa es una verdad contundente”.

“Y no se fíen de mi palabra”, añadió. “Fíjense en sus palabras y sus acciones. Cuando tus enemigos te dicen algo, y cuando actúan, debes saber que lo dicen en serio”.

El primer gobierno de Trump intentó en junio de 2020 instalar a Clayton, entonces presidente de la Comisión de Bolsa y Valores, como fiscal federal en Manhattan, pero dio marcha atrás y en su lugar permitió que la fiscal federal adjunta Audrey Strauss ocupara el cargo. El cambio se produjo después de que el entonces fiscal federal Geoffrey S. Berman aceptara dimitir, tras garantías de que las investigaciones sobre aliados de Trump no se verían interrumpidas y de que Strauss podría dirigir la oficina.

En ese momento, la oficina investigaba los negocios de Rudy Giuliani, quien entonces se desempeñaba como abogado personal de Trump, y también investigaba las acciones de un banco turco de propiedad estatal.

Trump hasta ahora insistía en nombrar a Pulte incluso mientras enfatizaba que sería a corto plazo. El mandatario alegaba que quería que Pulte redujera el tamaño de la oficina, que ya se ha reducido significativamente en su segundo mandato.

Gabbard renunció el 22 de mayo debido al diagnóstico de cáncer de su esposo.

Trump dijo la semana pasada que estaba entrevistando a cinco candidatos para dirigir la agencia de manera permanente y que todos tienen antecedentes en seguridad nacional.