Estados Unidos fue el país que más nuevos millonarios sumó durante 2025 al incorporar más de 441,000 personas con patrimonios superiores al millón de dólares, de acuerdo con el Informe Global de la Riqueza 2026 elaborado por UBS. La cifra representa cerca de la mitad de todos los nuevos millonarios registrados en el mundo durante ese año.

El reporte atribuye este crecimiento al sólido desempeño de los mercados financieros y al aumento en el valor de los activos, factores que impulsaron la expansión del patrimonio de los hogares con mayores recursos. En promedio, el país añadió más de 1,200 nuevos millonarios cada día a lo largo de 2025.

Con este incremento, Estados Unidos concentra alrededor de 23.6 millones de millonarios, equivalentes a más del 40% del total mundial, consolidándose como la principal economía generadora de riqueza. Muy por detrás aparecen países como Reino Unido, Francia, España, Japón e India, que también registraron aumentos, aunque a un ritmo considerablemente menor.

Sin embargo, el estudio advierte que el crecimiento de las grandes fortunas no se ha traducido en una mejora generalizada para toda la población. Mientras el número de millonarios alcanzó niveles récord, la riqueza mediana por adulto en Estados Unidos se ubicó en torno a los $69,000 dólares, situando al país en el puesto 28 a nivel mundial en ese indicador. Esto refleja que una parte importante del patrimonio continúa concentrándose en un segmento reducido de la población.

UBS también señaló que los activos financieros, como las acciones y los fondos para el retiro, desempeñaron un papel clave en el aumento de la riqueza de los hogares estadounidenses durante 2025. El informe destaca, además, que los 56 mercados analizados registraron un crecimiento en el número de millonarios, aunque en varios de ellos la riqueza mediana disminuyó, lo que evidencia una distribución desigual de los beneficios económicos.

A nivel global, el informe concluye que la riqueza continuó expandiéndose durante 2025, aunque con diferencias marcadas entre regiones y grupos de ingresos, reforzando la tendencia de una mayor concentración del patrimonio en las economías con mercados financieros más sólidos.