Un vuelo internacional de American Airlines tuvo que desviarse al aeropuerto John F. Kennedy (JFK), en Nueva York, luego de que seis de los ocho baños de la aeronave dejaran de funcionar durante el trayecto entre Madrid, España, y Dallas-Fort Worth, Texas.

El incidente ocurrió el martes 6 de octubre, cuando el vuelo 37 de la aerolínea realizaba una travesía de más de 10 horas con 287 personas a bordo, entre pasajeros y tripulantes. La falla dejó únicamente dos sanitarios disponibles, lo que llevó a la tripulación a solicitar prioridad para aterrizar en Nueva York.

Según información de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, en inglés), el desvío se produjo después de que la tripulación notificara que la cantidad de baños operativos era insuficiente.

Mientras se aproximaba a Nueva York, la tripulación declaró una alerta conocida como “pan-pan”, utilizada en la aviación para comunicar una situación urgente que requiere atención, pero que no necesariamente representa una amenaza inmediata para la vida de las personas a bordo.

En una comunicación con el control de tráfico aéreo, uno de los pilotos informó que solo dos baños estaban disponibles para los ocupantes del vuelo. El controlador solicitó confirmar la información y la tripulación ratificó la situación.

La aeronave, un Boeing 777, todavía tenía varias horas de combustible cuando se tomó la decisión de desviarla. Esta circunstancia también planteaba consideraciones operacionales relacionadas con el peso del avión al aterrizar, pues una aeronave que conserva una cantidad considerable de combustible puede superar el peso habitual previsto para esa maniobra.

El avión aterrizó en el aeropuerto JFK, donde permaneció durante más de tres horas mientras se realizaban procedimientos de mantenimiento.

Posteriormente, el vuelo continuó hacia Dallas-Fort Worth, su destino original. Sin embargo, según el relato de un pasajero citado por The New York Times y recogido por People en Español, los viajeros tuvieron que desembarcar, recoger su equipaje, pasar por los controles de aduanas y seguridad correspondientes y abordar nuevamente la misma aeronave.

El pasajero también indicó que, después de regresar al avión, algunos de los baños todavía permanecían fuera de servicio.

American Airlines confirmó que la aeronave fue sometida a una inspección de mantenimiento en Nueva York debido al problema con los sanitarios.