El exgobernador Aníbal Acevedo Vilá tildó de acto de "cobardía" el que los representantes del Partido Popular Democrático se opongan al Proyecto del Senado 238 que prohíbe la discriminación por orientación sexual en el empleo y los invitó, al igual que a los representantes del Partido Nuevo Progresista, a aprobar el proyecto en la Cámara.

En su blog acevedovila.net, el exmandatario comparó la trayectoria y el ambiente en torno al Proyecto del Senado 238 con lo ocurrido hace dos décadas, cuando se evaluó y aprobó la Ley 54 de Violencia Doméstica.

"A los miembros de mi partido en la Cámara de Representantes, hombres y mujeres, que sepan que para eso son mayoría, para propiciar cambios reales, no para ser detentes del cambio social", expresó el expresidente del Partido Popular Democrático (PPD) en la entrada de su blog que titula "Como dije, pero repito: luchar contra nuestros prejuicios no es fácil, pero hay que hacerlo".

"Además, si estaban en contra de estas medidas, debieron pararse en la Asamblea de Programa de Gobierno del PPD y decirlo de frente. Decirlo ahora, luego de que ganaron su escaño con esas promesas en el Programa de Gobierno, no solo es un acto de cobardía, sino también de negación democrática", agregó el abogado de profesión.

Hasta ayer, estaban en contra del proyecto los representantes populares Roberto Rivera Ruiz de Porras, Brenda López de Arrarás, Luis Raúl Torres, Javier Aponte Dalmau, Narden Jaime, César Hernández, José Rodríguez y Víctor Vasallo. De la delegación del Partido Nuevo Progresista (PNP), solo la portavoz Jenniffer González ha expresado que votaría a favor de la medida.

"Los invito a que hagan lo mismo que hicieron los que les precedieron hace 20 años, confrontados con las fuerzas de la historia. No se trata de partidos, se trata de dignidad. Ya el Senado se creció y ahora le toca a ustedes: voten a favor. Voten sí. El veredicto del juicio de la historia está pendiente", indicó Acevedo Vilá.

Una coyuntura histórica

Según el líder popular, las circunstancias que rodean al proyecto 238, de la autoría del senador Ramón Luis Nieves, es similar a lo ocurrido hace 20 años, cuando en la Legislatura se discutió y se aprobó la ahora Ley 54 de Violencia Doméstica, que tipifica como delito el maltrato en una pareja.

"Lo que está pasando hoy, me hizo recordar que cuando el proyecto de ley contra la violencia doméstica llegó a la Cámara de Representantes, parecía destinado a morir. Los mismos argumentos retrógradas que hoy se hacen, se hacían entonces: 'Esa ley no es necesaria, para eso ya hay otras leyes'; 'si aprobamos esta ley, a dónde vamos a parar'; 'esta ley va a provocar que los Tribunales se llenen de casos porque las esposas van a denunciar a los esposos por cualquier tontería', y otros similares", puntualizó.

"Al igual que hoy, ninguna de las personas que se oponía a la medida en la Cámara hace más de 20 años, se atrevía a decir su verdad: para ellos, insultar a 'su mujer', humillarla o pegarle, 'de ser necesario', era algo natural 'y parte de nuestra cultura'. Al igual que hoy, los que se oponen no se atreven a decir lo que de verdad sienten y piensan: no quisieran tener a un homosexual de vecino, ni de pariente y se quisieran reservar el derecho a no emplear a una persona si sospechan que es gay o lesbiana 'porque son raros'", expresó.

Según Acevedo Vilá, a la hora de votar sobre el proyecto, en ese momento se impuso el momento histórico a los "temores políticos y los prejuicios".

 "Los rostros de aquellos reaccionarios votando a favor, de mi partido y del PNP, nunca los olvidaré. El resto es historia. Hoy, nadie se atreve a negar que la Ley 54 fue un paso gigantesco de avance a favor de las mujeres puertorriqueñas, aunque siga siendo un grave problema social contra el cual hay que seguir luchando todos los días", indicó.

"Tengo la certeza de que lo mismo sucederá en este momento. Las fuerzas de la historia se impondrán sobre los miedos, los prejuicios y el cálculo político. A los miembros del PNP que dicen que luchan por la igualdad política, según ellos la definen, no olviden que la igualdad humana es prerequisito para cualquier modelo de igualdad política", añadió.