Al igual que hace 12 años, el político neoyorquino de origen boricua Adolfo Carrión visitará este sábado a Vieques en busca de atraer la atención nuevamente sobre esta isla municipio que, aun con el cese de las prácticas bélicas de la Marina de Guerra de los Estados Unidos, está inmersa en problemas socioeconómicos, ambientales y de salud.

El ahora candidato independiente a la alcaldía de la ciudad de Nueva York fue uno de muchos desobedientes civiles que, hace más de una década, retaron a las autoridades militares y traspasaron hacia los terrenos entonces ocupados por la Marina en reclamo de la salida del cuerpo castrense de Vieques.

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Carrión se sumó en el 2001, a los actos de desobediencia civil, junto al reverendo Al Sharpton y otras dos personas, y cumplió 40 días de prisión en una institución federal por esos hechos.

“Tomamos una decisión de desobediencia civil. Nos arrestaron, pasé 40 días en prisión federal, pero para una causa de justicia en tantas formas, para el ser humano, el ambiente, la economía”, sostuvo en un aparte con la prensa, luego de participar en un foro sobre violencia y seguridad pública en la Universidad Interamericana en Cupey, Río Piedras.

Consciente de que la tarea quedó inconclusa, el político de progenitores boricuas nacido en Brooklyn en 1960, permanecerá en la isla municipio el sábado para conocer de cerca el estado en el que se encuentran sus habitantes y sus tierras.

“Tristemente, todavía existe una situación en la que el sistema de salud no es adecuado, la limpieza no está ocurriendo al paso que debe ocurrir, ya se han gastado $180 millones, y todavía hay contaminación en el agua, en la tierra, los terrenos no están divididos, falta mucho trabajo que hacer”, sostuvo.

“Estamos tomando pasos pequeños, pero importantes. La salida de la Marina, obviamente, fue un momento grande e histórico, pero fue el comienzo, y pienso que todavía estamos, desafortunadamente, en el comienzo”, añadió Carrión.

A juicio del político boricua, las comunidades y organizaciones cívicas deben reactivarse para procurar que el gobierno federal culmine con la limpieza, y que se atiendan de manera integral los problemas que aquejan a los residentes en ese municipio.


“Cuando no está funcionando el gobierno bien, cuando no hay justicia, cuando no hay igualdad, cuando no hay oportunidad, el pueblo se tiene que levantar, esa es la democracia”, aseveró.

Carrión, quien presidió durante la pasada década el condado del Bronx, ahora aspira a convertirse en alcalde de la ciudad de Nueva York, y está convencido de que el ambiente es idóneo para que un hispano ocupe ese puesto.

“Creo que es una tormenta perfecta”, comentó.

Resaltó que durante las pasadas elecciones, solo tres de cada diez ciudadanos en Nueva York presuntamente salieron a votar, y dijo que está enfocado en esas personas que optaron por no participar en aquel proceso.

“La mayor parte de las personas que se quedaron (sin votar) son las minorías, los hispanos, los afroamericanos. Le hemos dado el poder de decidir nuestro futuro a otras comunidades. Esta campaña es para despertar a nuestra comunidad, no nos podemos dar por sentado”, puntualizó.