El futuro de la silla vacante en la Cámara de Representantes depende de lo que el exrepresentante Héctor Ferrer le informe esta tarde o noche al secretario general del Partido Popular Democrático (PPD), Jorge Suárez.

Y es que, según una fuente con participación en el proceso, si Ferrer expresa que no está interesado en el puesto, con toda probabilidad el escogido será el exlegislador Roberto Vigoreaux.

No obstante, si por el contrario, Ferrer indica que desea regresar a la Legislatura, cobraría fuerza la propuesta de realizar una elección en las que los aproximadamente 5,000 delegados de la Pava escogerían al sustituto.

Desde que Colberg anunció su intención de renunciar, se rumoró con fuerza que la vacante podría ocuparla Ferrer o Vigoreaux, quien aspiró a una candidatura en las primarias de marzo pero no logró entrar en el cuadro de los seis que figurarían en la papeleta.

Vigoreaux quedó octavo en la consulta, pero es la persona que sigue en el orden. Esto porque la ahora alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, obtuvo una de las candidaturas, pero renunció para aspirar a la poltrona capitalina, y su espacio en la papeleta legislativa lo ocupó Eduardo Ferrer, quien había quedado séptimo en la primaria.

Previamente, Suárez había dicho que las opciones que tendría ante sí la Junta de Gobierno del PPD, el organismo rector de mayor jerarquía dentro de la Pava, serían una elección de delegados o escoger a la persona con más votos en la primaria que no hubiera sido electa en noviembre pasado. Esa persona es Vigoreaux.

Por su parte, Ferrer salió de la Legislatura a principios del año pasado en medio de una controversia por un supuesto incidente de violencia doméstica que no prosperó ante las autoridades. En ese momento, Ferrer renunció a todos sus puestos políticos, como la portavocía de la delegación de minoría en la Cámara, la candidatura a la alcaldía de San Juan y la vicepresidencia del partido.

Ferrer fue la persona que tomó las riendas del partido tras la derrota electoral de las elecciones del 2008, en las que el licenciado Luis Fortuño, del Partido Nuevo Progresista (PNP), venció a Aníbal Acevedo Vilá, quien aspiraba a la reelección, con una ventaja de 224,894 votos. Ferrer lideró el trabajo de reorganización de la colectividad y y se mantuvo en el puesto hasta en abril del 2011, cuando el ahora gobernador Alejandro García Padilla asumió la presidencia.

También habían expresado interés en la vacante cameral el exrepresentante Javier García Cabán y la líder popular bayamonesa Darlene Reyes. En las pasadas elecciones, García Cabán aspiró a la alcaldía de Vega Alta, mientras que Reyes buscó la poltrona municipal de Bayamón, pero ambos fueron derrotados por los incumbentes del Partido Nuevo Progresista (PNP).