El dinero ser verá reflejado en el cheque que comenzarán a recibir los bomberos a partir de julio de 2020.

La medida fue un logro del Sindicato de Bomberos, pues desde el pasado año su liderato se dedicó a identificar la fuente de dónde saldrían los fondos, buscó el aval de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) y logró que los senadores José Vargas Vidot, Nelson Cruz, Luis Berdiel, Henry Neumann, Alex Roque, Nayda Venegas y Jose “Joito” Pérez presentaran el proyecto del Senado 1099 por petición como coautores, informó el presidente del gremio, José Tirado.

“Este aumento salarial es un acto mínimo de justicia, porque a la Policía le dieron $350 mínimo el pasado julio y van a recibir otro $350 el próximo julio”, precisó el sindicalista en entrevista con Primera Hora.

Mientras, la gobernadora sostuvo, durante la actividad en la que firmó la ley en La Fortaleza, que “esta medida responde a un reclamo de más de 10 años relacionado a los ajustes salarial de los bomberos de Puerto Rico. Atiende el aumento salarial y la necesidad de un nuevo equipo contra incendios para el Negociado de Bomberos de Puerto Rico, esto debido a las precarias condiciones en las que se encuentran sus centros de trabajos, las estaciones de Bomberos, el equipo de protección personal y las obsoletas unidades de primera respuesta”.

Vázquez Garced aceptó que en el Negociado de Bomberos se trabaja de manera precaria, donde el personal tiene turnos de 10 y 12 horas de trabajo para combatir incendios. De hecho, utilizó el fuego que se combate en Cayey desde el pasado Día de Acción de Gracia como ejemplo de los sacrificios que hacen estos funcionarios públicos.

“El aumento salarial es sinónimo de reconocimiento a la experiencia y servicio en momentos de emergencias. Escuchar y atender sus reclamos es atender necesidades y hacerles justicia”, acotó. 

Por otro lado, Tirado explicó que desde que comenzaron con el esfuerzo de lograr el aumento de sueldo reconocieron que “la Junta, con el plan fiscal, no deja que usen los fondos destinados en el presupuesto de Puerto Rico”.

“Nosotros nos reunimos con (la directora de la JSF, Natalie) Jaresko y lo sometimos a la Junta para que ellos nos dijeran si se oponían y ella nos dijo que como era dinero nuevo no lo objetaban”, añadió.

Explicó que el dinero que identificaron para concederle el aumento a los empleados de Bomberos “impone unos costos de servicio a las ganancias de las aseguradoras contra incendio”. Específicamente, será un 3% de las ganancias que obtienen estas aseguradoras por las ventas de seguros contra incendio o lo que representa $2.5 millones.

Para que tenga una idea, el pasado año las aseguradoras generaron $80 millones en ganancias, dijo Tirado.

“En Estados Unidos pagan hasta un 10% de las operaciones de los Bomberos. Aquí es Bomberos quien inspeccionan facilidades públicas y privadas que las aseguradoras aseguran, bomberos acuden a extinguir los incendios cuando ocurren y son los que finalmente, cuando ocurre el incendio, hace el informe de pérdida. Así que el trabajo que hacen los bomberos, en gran medida, ayuda a estas compañías”, expuso el líder sindical, al explicar que las aseguradoras se opusieron a la propuesta.

No obstante, el Sindicato de Bomberos logró que el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y los demás senadores les diera un apoyo unánime. Aunque tuvieron objeciones en la Cámara de Representantes y su presidente, Carlos “Johnny” Méndez, intentó introducir una enmienda que eliminaba la parte que establecía que el dinero saldría de las aseguradoras, la propuesta culminó el trámite legislativo el pasado 19 de noviembre sin cambios.

Por otro lado, Tirado informó que solo los 1,500 empleados actuales que tienen la agencia recibirán los $125 mensuales. Esto representa un incremento salarial de $1,500 anuales.

Los nuevos empleados no tendrían derecho a este aumento, pues se aprobó como un “ajuste salarial”, detalló. 

De paso, Tirado destacó que “los bomberos son los peores pagos en el Departamento de Seguridad Pública”.

Desde que Sila María Calderón era gobernadora, para el cuatrienio del 2000 al 2004, estos servidores públicos no reciben un aumento. En esa ocasión, los bomberos ganaban, como salario base, $1,300 mensuales y pasaron a devengar $1,500. 

El líder sindical también explicó que, “según vaya trascurriendo tiempo y los empleados se vayan jubilando, el dinero se va a utilizar para otros beneficios, como seguro de muerte a los bomberos. El impacto es exclusivo para los bomberos existentes”, aseguró.

Por otro lado, Tirado se quejó por la falta de personal que tiene el Negociado de Bomberos. Dijo que en la actualidad hay 420 vacantes, lo que provoca que el 70% de las 96 Estaciones de Bomberos que hay en la Isla tenga un solo bombero por turno.

“Cuando un ciudadano llama a los bomberos es porque tiene una emergencia y te llega un bombero allí. El bombero solo no puede hacer un trabajo eficiente. Tiene que conectar vehículo a hidrante, poner la turbina a funcionar y tirar las mangueras. En muchas ocasiones, pudo ser conato de incendio, pues se convierte en un fuego de grandes proporciones, porque no podemos hacer el trabajo solos”, explicó.

Se espera que una academia nueva comience de enero, lo que introduciría unos 70 bomberos nuevos al Negociado. Estos serán pagados por un programa de la Agencia federal de Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

Tirado informó que, para poder resolver la falta de personal, se necesitaba que la academia tuviese por lo menos 250 bomberos.