Los vagones que adquirió el Departamento de Educación para ser utilizados como salones en la zona afectada por los sismos y que llegarían a la Isla en unos 18 meses son para acoger a los estudiantes del pueblo de Guánica, según especificó este martes la designada secretaria de Educación, Elba Aponte Santos.

La funcionaria explicó que los vagones que fueron adquirido por la exsecretaria Julia Keleher tras el paso de los huracanes Irma y María no pueden ser quitados de las escuelas en donde ya están, porque allí todavía se dan servicios.

“Hay unos vagones se habían puesto para María en algunas escuelas y esos están allí para unos servicios, en algunos se dan terapia, en algunos está ubicado el recurso de apoyo”, dijo a Primera Hora.

Añadió que “había una subasta que ya había encaminado el Departamento de Educación para Guánica de unos vagones, que van a tardar algún tiempo. Así que nosotros nos estamos moviendo a Guánica en busca que otros lugares que sean temporeros y vamos a estar dialogando nuevamente con el alcalde para ver cuál de las alternativas, que ya tenemos para presentarle, entiende más viable y poner entonces en curso, porque tenemos que ofrecerle acceso a esos niños que llevan tiempo fuera (del salón de clases) y ameritan esa inserción”.

Tras sus declaraciones, el alcalde de Guánica, Ismael “Titi” Rodríguez, informó a este diario que los lugares que evalúa Educación para reubicar los estudiantes en este proceso de reiniciar las clases presenciales fueron propuestos por el municipio. Fue entonces que reveló que los vagones “tardan 18 meses en llegar a nuestro pueblo de Guánica”.

Se trata de dos escuelas que fueron cerradas en los pasados años por Educación, un centro comunal, la construcción de módulos de madera, así como el uso del único plantel de la agencia que fue catalogado como apto para utilizarse tras los terremotos reportados hace ya un año.

Rodríguez dejó claro que la propuesta es para comenzar el regreso a la escuela para agosto, no ahora en marzo.

“Para marzo resulta imposible que puedan regresar a clases. El sentir que hemos visto es que hay un consenso (entre los padres) que no quieren llevar a los niños ahora mismo a clases presenciales en marzo, porque están conscientes que no hay lugar apto para llevar a los niños”, manifestó el popular.

Para que tenga una idea, las dos escuelas que fueron catalogadas como aptas por ingenieros para recibir a los niños fueron cerradas por Educación en el pasado y pueden catalogarse como antiguas. Los planteles que fueron construidos después de la década de los años 1990 están inutilizables o se les debe reparar el problema de columna corta para ser utilizadas.

Dos de las escuelas cerradas, que en la actualidad le pertenece al municipio, son las que se podrían usar en este regreso a clases presenciales. Una es la superior Franklin Delano Roosevelt. Allí el ayuntamiento planificaba construir las nuevas oficinas de Manejo de Emergencias y un refugio. Sin embargo, Rodríguez señaló que “la prioridad es que los estudiantes regresen a clases presenciales”.

Indicó que en ese recinto se podrían reubicar varias escuelas en horarios alternos entre la mañana y la tarde.

La otra escuela es Ceferino Colón Luca. Allí se pensaba crear oficinas para el Departamento de Agricultura y un centro de cuidado infantil. Sin embargo, dijo que ninguno de los proyectos se concretó.

Entretanto, el centro comunal identificado lo es el Club Puertorriqueño, ubicado en Enselada, Guánica, detalló el alcalde.

Otra alternativa que planteó el municipio es construir módulos en madera “a lo que llegan los vagones”. Dijo que varios alcaldes y la Guardia Nacional ya se han puesto en disposición para lograr realizar la construcción en el menor tiempo posible.

Sin embargo, el guaniqueño aceptó que no se ha identificado el terreno en el cuál se podría hacer esta construcción provisional.

La única escuela de Educación con la que quedó disponible tras los sismos fue la María Luisa McDougall.

Rodríguez reveló que allí Educación reubicará en marzo a los directores y el personal administrativo de las escuelas de Guánica.

“La inspección que realizamos indica que está apta para recibir personal administrativo y estudiantes en un futuro”, sostuvo.

Es de estas opciones mencionadas que Educación seleccionaría qué se haría para lograr el reinicio de clases en Guánica.

“Estamos esperando la respuesta del Departamento de Educación, que nos dé el visto bueno. Espero sea lo más pronto posible, porque tenemos que hacer un plan de aquí a agosto”, precisó el alcalde.

También pidió a Educación que lleguen a un acuerdo con el municipio y les provea los fondos para reparar tres escuelas que tiene problemas de columna corta. Señaló que, si este proceso ocurre pronto, el municipio pudiese tenerlas aptas para agosto próximo.

“Si hubo $1.3 millones para Copamarina, pueden tener ese dinero para resolver ese problema de columna corta”, increpó el alcalde.

La instalación turística fue rentada para dar clases tras los sismos de enero pasado, pero al llegar la pandemia del coronavirus nunca se dio ni un solo curso. Según trascendió, la agencia llegó a pagar $279,000 por dos meses de renta.