Cámara aprueba enmiendas al Código Civil
El cuerpo también dio paso a la pesquisa contra la exsecretaria de Educación, Julia Keleher.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 7 años.
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La Cámara de Representantes aprobó hoy unas enmiendas al Código Civil concediendo más derechos al “concebido pero no nacido” y a las iglesias e instituciones eclesiales, lo que provocó malestar entre los legisladores de la minoría que tuvieron acceso a las mismas en el momento en que se leyeron en el Hemiciclo.
El proyecto sustitutivo del nuevo Código Civil (1654), que fue aprobado hoy en la Cámara (31 a 17), había sido devuelto ayer a la Cámara a petición del presidente de ese cuerpo, Johnny Méndez.
La medida fue aprobada en Cámara a principios de marzo y pasó al Senado, que no llegó a considerarlo.
De hecho, el gobernador Ricardo Rosselló había anticipado que no favorecía que el nuevo Código Civil, aprobado en la Cámara Baja, incluyera una postura en contra de la subrogación gestacional o vientre de alquiler.
Una de las enmiendas -que le fueron entregada a los legisladores en el momento de la presentación y que están contenidas en diez páginas- reconoce “al nasciturus (concebido pero no nacido) la condición de persona en todo aquello ‘que le sea favorable’, siempre y cuando nazca con vida… Los beneficios que el [sic] nasciturus podrían ser en el campo de la salud, de daños, de donaciones, patrimoniales, laborales, entre otros".
También establece en la exposición de motivos de la medida que “toda persona natural tiene el goce de los derechos esenciales que emanan de su personalidad y puede reclamar su respeto y protección ante el Estado y ante las demás personas naturales y jurídicas”.
El representante del Partido Popular Democrático, Luis Vega Ramos, que vio las enmiendas por primera vez cuando se las entregaron en el Hemiciclo, mencionó que la anterior busca “abrir para el concebido pero no nacido, por la vía accesoria, la protección de cualquier otro derecho constitucional que puedan tener las personas”.
A su juicio, “es una manera de hacer una brocha gruesa para tratar de abrir la puerta a posibles litigios que podrían tener… el efecto de quitarle derechos reproductivos a las mujeres”.
Insistió que “so color de meterle una coletilla a los derechos del nasciturus, de cualquier otro derecho que constitucionalmente se le reconozca a las personas, se está buscando sentar las bases, para si en alguna manera la jurisprudencia de los Estados Unidos o los movimientos anti abortos logran inventarse una nueva teoría, que ellos tengan un gancho en el Código Civil para tratar entonces de litigar para reducir aún más los derechos de la mujer”.
Insistió que “lo que están diciendo es que si constitucionalmente -en algún futuro se reconociera algún otro derecho a la persona- esos derechos se les podría reconocer también al concebido pero no nacido y ese podría ser un argumento -por la cocina- para tratar de relitigar el tema del aborto”.
Por su parte, el representante independentista, Dennis Márquez cuestionó “porqué están hablando ahora de derechos esenciales. ¿Por qué no se habla de derechos fundamentales… de derechos humanos…? Como uno no sabe cuál fue la intención de hacerlo, pues va a quedar a la interpretación de los tribunales”, advirtió.
Cuestionó los motivos para hacer nuevamente señalamientos sobre el nasciturus y dijo que “aunque se reconocen los derechos de la mujer, no es otra cosa que tratar de equiparar y de soslayar en el Código Civil -al momento de interpretación- los derechos de la mujer sobre su cuerpo y la intimidad”.
Agregó que “es otro día malo para los derechos humanos” y que “aprobar en cinco minutos unos cambios… a artículos del Código Civil, demuestra una clara y suprema chapucería legislativa de lo que debería ser el Código Civil”.
Otras enmiendas presentadas van dirigidas a la protección de las iglesias.
Una busca "darle un tratamiento adecuado a las iglesias e instituciones eclesiales con la finalidad de respetar su peculiaridad constitucional que exige al estado reconocer ‘una especie de jurisdicción a la iglesia, distinta y separada a la del estado, para que las actuaciones de ambas no interfieran entre sí’".
Otra permite que las iglesias se constituyan sin requerir la inscripción en el Departamento de Estado. De así hacerlo, su inscripción "se convertirá en un mero reconocimiento civil de acuerdo con la ley o los tratados internacionales para propósitos de publicidad".
Sobre este tema, Márquez cuestionó el tratamiento especial que promueve el líder cameral a las iglesias.
“Siguen estableciendo categorías especiales para las iglesias… Son importantes… pero no dejan de ser instituciones que coexisten en Puerto Rico, que tienen empleados, que llevan a cabo acciones sociales y legales…”, mencionó.
“Se supone que haya una total separación de iglesia y estado, y me preocupa mucho de que haya estas expresiones sobre eliminar todo un contenido, porque se está eliminando todo lo que se había aprobado para sustituirlo de la noche a la mañana con unas nuevas expresiones”, insistió.
De su parte, Vega Ramos, dijo que “lo que están diciendo es que las iglesias se podrán constituir por sus propias reglas y artículos de fe y que lo único que tendrán que hacer es una mera presentación de documentación ante el Departamento de Estado… Pudiera interpretarse que lo único que tiene que hacer una iglesia es simplemente llenar un formulario… decir que está constituida y no tener que darle explicaciones al Estado sobre sus ingresos, egresos, propiedades, a quién le paga, a quién le deja de pagar y de donde recogen su dinero”.


