Manatí. Solo había tres para atender a todo un municipio.

La situación en Manatí era caótica ayer, ya que, según las estadísticas oficiales de la Policía, se habían dado 37 ausencias, una cifra que dista mucho de lo que Primera Hora vio cuando visitó el cuartel policiaco.

Dos tenientes y un cadete apostado como retén eran los únicos ocupantes de la instalación policial, que tiene 59 oficiales adscritos, de los cuales 55 se reportaron enfermos desde ayer.

“Aquí no hay nadie, esto está desierto”, indicó el teniente Manuel Díaz Pérez, supervisor de turno, quien se encontraba con el comandante de área, Edwin Figueroa, y el cadete Ángel Rodríguez.

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“Estamos cuidando la propiedad de la Policía, las armas y las patrullas. Las querellas se las estamos refiriendo a los (policías) municipales”, sostuvo, a la vez que aclaró que dos agentes de la Oficina de Seguridad y Protección fueron asignados al cuartel esa misma tarde.

“Pero es difícil porque no son de aquí y no conocen el área. Estamos batallando como mejor podemos”, señaló Díaz Pérez, quien fungía como supervisor de turno.

El propio Figueroa recalcó que “aquí lo que hay es prácticamente un ausentismo total. Estamos trabajando los cuatro tenientes asignados y a uno lo movieron a Ciales”, indicando que de la Oficina de Seguridad y Protección del área policiaca de Arecibo le han asignado dos agentes.

El martes, por ejemplo, durante gran parte del día, solo trabajaron Figueroa, quien estaba a cargo del retén, y tres cadetes. “No tenía a nadie en la calle. La calle estaba sola, y solo los policías municipales estaban trabajando”, dijo.