Por tercer día consecutivo familiares y amigos de Shannel Colón Ponce - la joven que falleció hace una semana en medio de un confuso incidente de aparente suicidio en la cárcel de mujeres de Bayamón- se reunieron hoy frente a las instalaciones de la institución para reclamar transparencia en cuanto a las circunstancias que enmarcaron el fallecimiento de la confinada.

A diferencia de días anteriores, este jueves se ubicaron barricadas en el lugar donde llegaron decenas de manifestantes, incluyendo a personas del Colectivo Feminista. El grupo instó a través de las redes sociales a que se unieran al reclamo de justicia que hace la familia de Shannel, quienes entre varias denuncias insisten en que la joven de 23 años -quien permanecía ingresada en cárcel desde abril- no recibía tratamiento de salud mental adecuado y fue víctima de una muerte violenta.

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La Colectiva Feminista expresó a través de líderes que los reclamos también incluyen que se entregue lo antes posible el cuerpo de Shannel, transparencia en la investigación y que se le dé continuidad al proceso de autopsia. El Instituto de Ciencias Forenses, a través de la directora María Conte, ha dicho que, aunque la autopsia se realizó el 3 de junio todavía faltan elementos para determinar la causa y muerte de la joven.

“Aquí el pueblo está despierto, Shannel tenía derechos”, “Corrección está mintiendo y la policía encubriendo”, “La gente en prisión merece vida digna” y “La cárcel no rehabilita; roba, viola y asesina”, eran algunos de los estribillos que se escuchaba entre los activistas, en su mayoría mujeres.

El grupo invitó a reflexionar sobre las normativas que imperan en las instituciones correccionales, señalando que “operan en el castigo”, promoviendo “la segregación” e invisibilizando problemas sociales que se sostienen en el sistema “patriarcal’.

Además, mostraron solidaridad con los familiares de Shannel, incluida su mamá Yajaira Ponce, su madrina Odemarie Noble y un tío de nombre Christopher Escobar. Precisamente, anoche, Noble y Escobar fueron arrestados durante la protesta frente al complejo correccional de Bayamón, cuando exigían el esclarecimiento de la extraña muerte de la confinada. Las autoridades alegan que la pareja se negó a moverse de un área donde ubicaba un portón de entrada y salida hacia la institución. Tras más de 19 horas de encierro fueron liberados y serían citados por la policía para una fecha posterior.

De hecho, los familiares llegaron hasta el área de manifestación y, al igual que los pasados días, denunciaron supuestos maltratos que recibió Shannel por parte de personal correccional. La mamá de la joven alega que así se lo relató la joven mediante las pocas conversaciones telefónicas que tuvieron.

“Sólo quiero saber la verdad... no quiero que lo que le pasó a mi hija, le pase a otras niñas”, dijo la progenitora de Shannel, quien expresó más temprano a Telenoticias haber radicado una querella en el Departamento de Corrección para denunciar las irregularidades que rodearon la muerte de su hija, quien era madre de una niña de cuatro añitos.

La madrina de la joven pidió empatía a los policías que resguardaban el área. “Estamos con dolor... hoy se cumplen ocho días de la muerte de Shannel... están encubriendo la verdad. Hoy fue la mía, mañana puede ser tu hija, tu hermana, tu sobrina, tu bisnieta o la nieta de cualquiera de los que está aquí”, dijo Noble.

Según la secretaria del DCR, Ana Escobar- Shannel murió a eso de las 5:15 de la tarde cuando se disponía a entrar a su celda tras haber pasado por el turno de ducha. En cambio, hay otros informes que indican que la muerte pudo haber ocurrido a las 5:44 de la noche.

La versión preliminar de las autoridades es que la muchacha de 23 años, que había sido ingresada a cárcel en abril por cargos de apropiación ilegal de vehículos, fue dada de alta el día antes del suceso del hospital Psiquiátrico de la Administración de Corrección, donde recibió tratamiento por una condición de salud mental no precisada.

Esa tarde, según se desprende de las versiones de guardias correccionales que estaban a cargo de la supervisión de la confinada, Shannel se privó de la vida ahorcándose con una sábana desde un tubo “que discurre en el pasillo” frente a la celda asignada a la confinada.

“La oficial correccional le dice que se ubique en la celda (en el segundo piso) y ella sale de la celda rápidamente con una atadura de una tela atada al cuello, la cual también sujetó de un tubo que discurre en el pasillo y se lanza al vacío”.

Shannel no tenía compañera de habitación. Solo se ubica en la escena a otra reclusa instalada en la celda del piso inferior. La joven estaba confinada 23 horas del día ya que se encontraba en módulo con un nivel de máxima seguridad. Cuando ocurrieron los hechos estaba en el único periodo de una hora que tenía asignado para salir y ducharse.

Usualmente, en esas áreas de pasillo hay videocámaras como una de las medidas de seguridad de las cárceles. Sin embargo, trascendió a través de Telenoticias que las cámaras estaban inoperantes ante un aparente fallo de energía. Fíjate que en ese momento no estaban en función porque ese día no había energía eléctrica, me comentaba el sargento de turno, en la institución”, dijo entonces la funcionaria.

Precisamente, en entrevista con Primera Hora, Escobar aseguró el miércoles que firmó una orden para que se inicie una investigación administrativa sobre lo ocurrido con el fin de detectar si hubo algún tipo de negligencia o irregularidad por parte del personal en los sucesos y “adjudicar cualquier responsabilidad a cualquier empleado si hubo fallas en el cumplimiento del deber”.

“Si se demuestra alguna responsabilidad podrían haber sanciones disciplinarias que van desde una amonestación hasta destitución de empleo”, puntualizó.

Se le inquirió conocer cómo se llevará a cabo la pesquisa, tomando en consideración que hay alegaciones de empleados de que las cámaras de seguridad que cubren el perímetro del pasillo donde ocurrió la muerte estaban inoperantes pues ese día no había servicio de electricidad en la institución carcelaria y así se hizo constar a través de querellas presentadas a LUMA Energy. Esta última agencia ha negado que haya habido falta de electricidad en la zona donde ubican las cárceles, a pesar de los informes de querellas que señala Corrección.

Escobar respondió que la evaluación de vídeos no es el único mecanismo utilizado en el DCR para sus investigaciones, pues se toman en consideración declaraciones de empleados asignados al edificio durante el periodo (anterior y posterior) en el que ocurrieron los hechos. “Entrevistan a miembros de la población ubicados en ese edificio, médicos de salud que intervinieron con la joven...”, subrayó.

Además, este diario preguntó por qué razón la guardia correccional que vigilaba a la reclusa no la detuvo en el momento en que la joven ingresó a su celda, tomó la sabana y, posteriormente, la amarró al tubo del que supuestamente se lanzó. La secretaria sostuvo que la oficial de custodia no la acompañaba (aun cuando se trata de una paciente mental recién dada de alta de tratamiento), sino que la observaba desde el piso inferior, al tiempo que le daba instrucciones de entrar a su celda. Dijo que este es el protocolo acostumbrado.

Además, acotó que a pesar de que la joven era paciente de salud mental, los psiquiatras que la atendieron hasta 24 horas antes del incidente la evaluaron y entendían que podía recibir tratamiento ambulatorio. “Si esa fue la situación, la de privarse de su vida, esto puede ser pensado en segundos”, expresó. De hecho, agregó que las oficiales a cargo de la joven describieron el suceso como ocurrido en “cuestión de segundos”.

Ante las múltiples interrogantes en el confuso incidente, familiares y amigos de Shannel, incluidas su mamá Yajaira Ponce y su madrina Odemarie Noble, han reclamado transparencia en la investigación e insisten que se evalúe el ángulo de una posible muerte violenta. Hasta ayer, el protocolo de muerte del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) no había sido emitido pues, según explicó la teniente Idamaris Morales, directora de la División de Homicidios de Bayamón, la patóloga Edda Rodríguez está en espera de los resultados de análisis toxicológicos antes de tomar su determinación.

“No podemos certificar que sea un suicidio, todos nos indica, aparte que el cuerpo no presentaba ningún tipo de hematoma de lucha, no tenía signo de una agresión física hacia ella, hasta ahora nos inclinamos a un posible suicidio, pero hasta que no nos baje la certificación y la causa no podemos concluirlo”, dijo por su parte la directora de Homicidios de Bayamón. El agente Edwin Rodríguez, adscrito a la División de Homicidios del CIC de Bayamón, y la fiscal Gracielis Vega Bermúdez, tienen a cargo la investigación.