Cataño activa medidas por la sequía y se prepara ante un posible impacto en el suministro de agua
Aunque el municipio no depende del embalse Carraízo, las autoridades reforzaron su plan de conservación y respuesta debido a la baja en los niveles del embalse La Plata.

PUBLICIDAD
Ante la persistente sequía que afecta a Puerto Rico y la disminución en los niveles de los embalses, el Municipio de Cataño informó este viernes que mantiene en marcha un plan de conservación y preparación para garantizar la continuidad de los servicios esenciales y responder de forma organizada ante cualquier eventual interrupción en el suministro de agua potable.
La administración municipal aclaró que Cataño no se abastece del embalse Carraízo, donde este viernes comenzó el plan de racionamiento de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Sin embargo, el municipio recibe agua del embalse La Plata, cuyos niveles también han descendido significativamente debido a la falta de lluvias.
Ante este panorama, el alcalde Julio Alicea Vasallo ordenó reforzar las medidas de ahorro y prevención que comenzaron a implementarse desde principios de junio, al tiempo que el municipio mantiene un monitoreo constante de las condiciones del embalse y de las recomendaciones de las agencias pertinentes.
Según se informó, las autoridades municipales evaluarán la evolución de la sequía para determinar si será necesario activar fases adicionales del plan o adoptar medidas más estrictas para enfrentar un posible deterioro en la disponibilidad del recurso.
La preparación inició con el comienzo de la temporada de huracanes mediante la activación de protocolos preventivos. No obstante, con el agravamiento de la sequía, el municipio elevó recientemente su nivel de respuesta con acciones dirigidas específicamente a conservar agua y fortalecer la capacidad de atender cualquier limitación en el servicio.
“El alcalde Julio Alicea Vasallo nos ha pedido mantener una postura preventiva y actuar antes de que la situación requiera medidas más rigurosas. No podemos esperar a que ocurra una interrupción para comenzar a prepararnos. Nuestra responsabilidad es proteger la continuidad de los servicios esenciales y estar listos para atender las necesidades que puedan surgir si las condiciones continúan deteriorándose”, expresó la alcaldesa interina, María de los Ángeles Pérez Ramos.
La funcionaria también hizo un llamado a la ciudadanía para que adopte medidas de ahorro y recordó que la conservación del agua requiere el compromiso de todos los sectores.
“Esto no puede recaer únicamente en el gobierno. Es una responsabilidad individual, familiar y comunitaria. Cada hogar, cada comercio, cada dependencia municipal y cada ciudadano tiene un papel que desempeñar en la conservación de este recurso”, sostuvo.
Como parte de la preparación municipal, la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias (OMME) y la Oficina de Ayuda al Ciudadano mantienen identificadas las personas y poblaciones vulnerables que pudieran requerir asistencia especial ante una eventual interrupción o dificultad en el servicio.
El Municipio también ha reforzado mecanismos de contingencia que tradicionalmente forman parte de la preparación para la temporada de huracanes, enfocándolos ahora en las necesidades particulares que pudiera provocar una limitación en la disponibilidad de agua. Entre esas previsiones se encuentra la capacidad de contratar camiones cisterna para atender, de ser necesario, situaciones específicas, necesidades esenciales y casos previamente identificados que requieran una respuesta puntual.
Estos recursos están concebidos como una herramienta de respuesta para atender circunstancias particulares y servicios esenciales que puedan requerir asistencia municipal. Asimismo, se mantienen coordinaciones con la Administración de Vivienda Pública para conocer y validar los planes de preparación de los residenciales públicos ubicados en Cataño y facilitar la coordinación entre las agencias correspondientes en caso de que sea necesario atender situaciones relacionadas con el suministro de agua.
En el ámbito operacional, la OMME, la Policía Municipal y otras dependencias han revisado sus inventarios de agua y protocolos para garantizar la continuidad de servicios esenciales. Desde junio también se han implantado medidas internas de conservación en las instalaciones municipales, que fueron reforzadas durante las últimas semanas como parte de la nueva fase del plan.
Entre estas acciones se encuentran la suspensión del lavado de vehículos municipales, la reducción del uso de agua en las instalaciones públicas, la orientación a los empleados sobre prácticas responsables de consumo y la exhortación a identificar y reportar de inmediato cualquier salidero o situación que provoque un consumo innecesario de agua, con especial atención a las instalaciones y propiedades municipales.
“Prepararnos no significa solamente tener una respuesta lista si llegamos a enfrentar una interrupción. También significa hacer nuestra parte desde ahora para conservar el agua que tenemos. Ese es el enfoque que ha establecido el alcalde y que estamos aplicando en cada dependencia municipal: anticiparnos, promover un uso responsable del agua y estar listos para responder si las condiciones requieren medidas adicionales”, añadió Pérez Ramos.
Como parte de la campaña educativa, el Municipio continuará utilizando sus redes sociales oficiales para orientar sobre el almacenamiento seguro de agua potable y promover prácticas responsables de conservación en los hogares, comercios y comunidades.
“Nuestra responsabilidad es continuar monitoreando la situación, ajustando nuestras medidas cuando sea necesario y manteniendo informada a nuestra gente. El llamado del alcalde Alicea Vasallo y de esta administración es a que todos asumamos la conservación del agua como una responsabilidad compartida. Cada acción cuenta y cada gota que conservemos hoy ayuda a proteger el recurso que necesitaremos mañana”, concluyó Pérez Ramos.


