El secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado, informó que al momento cerca de 395,000 personas en Puerto Rico han recibido la tercera dosis o el refuerzo de la vacuna contra COVID-19, al tiempo que enfatizó en la importancia de esta fase de la inmunización, pues es la única forma de garantizar que, aun cuando haya un alza en contagios, se mantenga un control en términos de hospitalizaciones y fallecimientos a causa del virus.

“Seguimos, no hemos bajado la guardia. Continuamos con la misma agresividad y positividad, porque sabemos que viene el periodo navideño y es importante que podamos disfrutar y tener unas Navidades en familia, luego de este proceso de dos años de pandemia”, acotó el jefe de la agencia.

A estos efectos dijo que en Salud se mantienen activas las campañas de vacunación para la tercera dosis y la dosis de refuerzo, al tiempo que añadió que hasta el lunes se habían puesto 395,000 dosis de estas categorías.

Según informó a Primera Hora el bioestadístico Rafael Irizarry, miembro de la Coalición Científica, de las más de 2.3 millones de personas que han completado el proceso de vacunación, hay sobre un millón que necesitan ponerse el refuerzo o la tercera dosis. Además, un análisis realizado por el científico resalta que en Puerto Rico hay 850,000 personas que aun no se han vacunado.

“Los esfuerzos para continuar poniendo las terceras dosis y los refuerzos continúan. Seguimos con los municipios haciendo actividades e incentivando con $100. Este fin de semana estuvimos en Vieques vacunando a los niños y, sí, vamos a ir reforzando ese esfuerzo”, acotó al mencionar también programas como “Salud toca a tu puerta”, donde enfermeros y otros profesionales de la salud acuden directo a las comunidades para ofrecer la vacunación casa por casa.

¿Por qué no se obliga a las personas a ponerse el refuerzo o la tercera dosis?, se le preguntó a Mellado.

“Estamos viendo qué está pasando diariamente con la vacuna... ahora mismo estamos reforzando la vacunación mediante orden ejecutiva. En el momento dado, si vemos que esto es algo que se tiene que hacer, el gobernador lo estaría evaluando siempre y cuando tengamos las autorizaciones de los CDC”, respondió.

Es importante señalar que el término “tercera dosis” hace referencia a personas que están inmunocomprometidas y que, a causa de sus condiciones de salud, no desarrollan suficiente protección cuando se vacunan por completo, por lo que requieren un “shot” extra. En cuanto al COVID, estas personas pueden recibir la dosis adicional 28 días después de haber completado la fase inicial (dos dosis para Moderna y Pfizer y una para Johnson & Johnson J&J).

De otra parte, el término “refuerzo” es una dosis que se administra a una persona que generó suficiente protección después de la vacunación, pero esa inmunidad disminuyó con el tiempo. Esta es una situación común con otras vacunas tales como el tétano o hepatitis, entre otras. En el caso de la vacuna de COVID, la recomendación es recibir el refuerzo o “booster” seis meses después de haber completado el ciclo inicial. En cambio, para los recipientes de la vacuna de J&J las instrucciones son recibir el refuerzo a los dos meses y optar por los productos de Moderna o Pfizer, pues se ha demostrado que se perdió la efectividad en un periodo de 60 días.

Por su parte, el profesor Irizarry insistió a través de un mensaje en su cuenta de Twitter que “vacunar a los que faltan ayuda, pero no tanto como darle el booster al millón que lo necesita”. Además, recordó que los niños, especialmente los que no han sido inoculados, pueden contagiar a los susceptibles.

De otra parte, el secretario explicó que a dos semanas de que diera inicio la vacunación entre menores de 5 a 11 años, ya se han inoculado a cerca de 20,000 niños y niñas a través de la agencia, quien tiene a su cargo el proceso de inmunización con el 37% de ese sector pediátrico. Por disposición del gobierno federal el resto de los menores serán inoculados a través de los Centros 330 o el Retail Pharmacy Program. Los datos de vacunación en estos dos renglones, aún no se han hecho públicos por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Los datos demográficos del gobierno estiman en 227,000 los niños entre los 5 a 11 años que hay que vacunar contra el COVID. De estos, 124,250 (55%) son estudiantes que están matriculados en el sistema público de enseñanza.

De otra parte, tal como informó Primera Hora, el secretario de Salud dijo que la agencia concentra esfuerzos de vigilancia y rastreo de contactos en el área metropolitana, donde se está desarrollando un repunte del virus.

“Hemos tenido mayor cantidad de casos en el área metropolitana. Se han identificado casos en actividades familiares y entre la juventud. La zona metro es donde más esto está ocurriendo”, subrayó,

Actualmente, hay 94 brotes activos, según se desprende del Resumen Ejecutivo de la Situación de la Epidemia del COVID-19 en Puerto Rico, el cual recoge hallazgos del 31 de octubre al 7 de noviembre. Precisamente, a partir de esa semana es que comenzó a observarse un aumento en la tasa de positividad. Para el 31 de octubre la cifra porcentual era de 1.8% y este lunes se había elevado a un 3.1%.

El análisis del grupo epidemiológico identificó que de los 94 brotes hay 68 que se originaron en entornos familiares (72.3%), 11 en instituciones educativas (11.7%), seis entre viajeros (6.4%), cinco a nivel comunitario (5.3%) y cuatro en ambientes laborales (4.3%).

“Esto va a continuar... el COVID no va a acabar. Ahora estamos siendo rigurosos porque hay un sinnúmero de personas no vacunados y sin terceras dosis o refuerzos que hay que tratar de llegar. A la medida que Puerto Rico esté protegido con la vacunación y sigamos usando mascarilla vamos a ver menos hospitalizaciones y muertes”, insistió.