Una movilización de confinados y oficiales de custodia se ha ejecutado por parte del Departamento de Corrección y Rehabilitación en la semana pasada.

“El jueves y viernes pasado movimos 339 confinados de (la cárcel de) Sabana Hoyos (Arecibo) a Guerrero, (en) Aguadilla, (y otros) a Mayagüez, al Centro de Detención del oeste. Y a su vez, movimos (186) confinados de Ponce, fase 1, Ponce Principal, al complejo de Sabana Hoyos. Estos movimientos nos van a permitir terminar con los turnos de 12 horas que estaban haciendo los compañeros y compañeras oficiales en Ponce Principal, particularmente en fase 1”, explicó el secretario de Corrección, Francisco Quiñones Rivera, en conferencia de prensa en La Fortaleza.

Sin embargo, el titular aceptó que los movimientos de personal y presos están más vinculados a razones de seguridad y que la acción se debía tomar de manera “inminente”. Dijo que buscan “atacar, verdad, esos lazos que se crean por el mucho tiempo, las mismas personas, las mismas instituciones, y dar experiencia nueva a los compañeros y compañeras que trabajan en el sistema en diversas instituciones, que no se estanquen en una sola institución”.

“Por ejemplo, tú sabes que el 17 de febrero se arrestó al oficial Radamés Morales Portalatín, 22 años en Corrección (por presunto contrabando en la prisión). Y, eso es parte de lo que queremos romper, de que haya personas que se les trasladó allí hace 10, 15, 20 años, echan raíces en esas instituciones y lo que queremos es, verdad, jamaquear un poco el palo y cambiar las dinámicas que se están dando. Eso no quiere decir que cada persona que movamos entendamos que está vinculada. Pero, tenemos que hacer movimientos masivos respetando el convenio dentro de las mismas estructuras de un complejo correccional”, añadió..

Expuso que todo el movimiento de los guardias correccionales entre las cárceles se hizo “en coordinación” con la presidenta de la Alianza Correccional Unida, Jessica Martínez.

“Son movidas que tenemos que hacer, indistintamente que, de momento, no parezcan simpáticas para algunas personas”, afirmó.

Quiñones Rivera expuso que, tras los cambios, esperan una pronta normalización del sistema carcelario.

En cuanto a las estadísticas, reveló que “en el 2025 tuvimos 10 muertes menos que las ocurridas en el 2024. Se incautó $6.4 millones en contrabando, comparado con $3.4 millones que se ocupó en el 2024. En el 2025 se realizaron 11 arrestos de empleados, en ese caso 11 oficiales correccionales, versus cuatro el año anterior. Tengo que destacar aquí que nosotros tenemos 3,547 hombres y mujeres trabajando en el área de seguridad, así que 11 el año pasado no representan el compromiso, la labor y el sacrificio de los 3,547 compañeros y compañeras del área de seguridad y ni hablar de los 5,530 empleados que tenemos en el departamento. Pero, el trabajo se tiene que hacer y si detectamos que alguien está actuando de manera incorrecta, ya sea administrativamente o a través de la cooperación que tenemos con el NIE, la Policía, la DEA y el FBI, entre otras, tenemos que actuar. No podemos mirar hacia el lado. Ese no es nuestro estilo”.

Los detalles los dio a conocer previo a revelar una iniciativa que dirige la arquitecta Astrid Díaz, para reparar muebles antiguos en La Fortaleza con labor realizada por confinados.

Son 11 confinados que aprenden el arte de la técnica de empajillado del mueble isabelino para reparar el Comedor de Estado, el cual se alumbra con velas.

“Ellos van a aprender esta técnica y van a practicar directamente en estas sillas de La Fortaleza, porque esa es la aportación que ellos están haciendo al patrimonio de Puerto Rico. Van a arreglar estas sillas, que ya con el tiempo se van desfondando. Van a aprender esta técnica y esto les va también a servir como una oportunidad de trabajo”, precisó la arquitecta.