El Grupo de Trabajo Multisectorial para Garantizar el Financiamiento Justo e Igualitario de los Programas Federales de Salud, que se creó por orden ejecutiva de la gobernadora Jenniffer González Colón, anunció este viernes que emitió un informe con información estadística y factual sobre el impacto de salud en Puerto Rico de los fondos federales del Medicare.

El documento servirá para dirigir un cabildeo informado y bajo los mismos argumentos ante el Congreso federal, ya que los fondos federales se agotan para septiembre de 2027 y se busca que se asigne una nueva partida para atender la salud de 1.3 millones de boricuas que se atienden con el plan de salud Vital y Platino.

Más allá de ofrecer los datos sobre la importancia de contar con dinero para pagar los servicios de salud a los médicos indigentes, el secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, llamó a la calma. Destacó que hay voluntad de diversas organizaciones y del gobierno para reclamar los fondos al Congreso.

“Está el grupo unido. No es momento de alarmar a la población. Tenemos tiempo…. La gente no debe estar preocupada de que se va a quedar sin su plan”, sentenció el pediatra.

Con este informe preparado, que se espera se haga público la semana próxima, se iría a la capital federal bajo “una sola voz y en un solo contenido”, según sentenció la gobernadora en una conferencia de prensa en La Fortaleza.

En este esfuerzo no sólo está el gobierno de González Colón. El comisionado residente, Pablo José Hernández Rivera, también está inmerso en este grupo de trabajo y de cabildeo para conseguir los fondos que sostienen una estructura de salud pública para el 47% de la población, la mayoría bajo niveles de pobreza.

En sus expresiones, el comisionado aceptó que Puerto Rico “no tiene capacidad de sustituir estos fondos si se pierden. Pero, no debemos ser pesimistas”.

Aseguró que el “peor escenario” que vislumbran es que Puerto Rico reciba la misma cantidad asignada en la actualidad, que es de unos $3,800 millones anuales.

González Colón, sin embargo, señaló que los esfuerzos del cabildeo son para lograr más fondos federales. La meta es lograr igualdad con otros estados, así como poder poner en funciones programas de salud que no hay al momento, como el de enfermería y cuido prolongado.

La funcionaria aseguró que para alcanzar una partida mayor han cumplido con los requisitos impuestos por las autoridades federales, como lo fue tener una unidad de fraude contra el Medicaid. Señaló que la medida le ha permitido disminuir el fraude a menos de un 1%, cuando en Estados Unidos está a 5.09%.

“Si no tuviéramos esta extensión de Medicare, muchos de estos servicios que damos hoy no se pudieran dar. Obviamente, no queremos llegar ahí”, enfatizó González Colón, al resaltar el esfuerzo multisectorial que se realiza para lograr que se le asigne el dinero a Puerto Rico.