El Cuerpo de Vigilante del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) contará con ocho drones con los que se prestará vigilancia en las costas y les ayudará a rastrear con unos sensores térmicos dónde se esconde una culebra u otro animal exótico, informó este jueves el secretario Waldemar Quiles.

La tecnología fue adquirida con fondos federales asignados al Puerto Rico Science, Technology & Research Trust. En total se invirtió $51,632 en los ocho drones y $5,856 en 24 baterías de vuelo, que tiene una duración de 45 minutos.

“Son unas naves bien utilitarias”, aseguró Quiles, durante una conferencia de prensa en La Fortaleza.

Unos 60 vigilantes se han adiestrados para poder manejar estos drones, que se distribuirán en distintas regiones.

La función que más destacó el titular fue para realizar inspecciones a zonas donde suelen congregarse lanchas o ‘jet ski’. Comentó que se les hace dificultoso intervenir con embarcaciones que tienen voceteo, porque se emiten alertas cuando los vigilantes van en camino en una embarcación. Pero, con estos drones podrán documentar las denuncias sin alertar a los que no siguen las normas.

“Tiene la capacidad de que, si una embarcación se da a la fuga, puede hacer ‘lock in’ y pueden perseguirlo”, dijo entusiasmado.

Mencionó que próximamente la agencia emitirá marbetes electrónicos a las embarcaciones. Dijo que, con esta medida, podrán emitir multas sin la intervención de un vigilante.

“Se van estratégicamente a volar para detectar a las personas que estén infringiendo la ley… El dron, desde una distancia considerable, puede identificar si esa embarcación tiene el marbete al día, quién es el dueño y, en el momento, se le puede emitir el boleto”, señaló.

Además, estos drones ayudarán a dar con las culebras u otros reptiles que se han propagado en la Isla, ya que tienen unos sensores térmicos.

“La gente llama y, cuando llegan (los vigilantes), el animal se movió. Se sobrevuela (el dron) y facilitaría localizar el reptil en el área cercana”, comentó.

“Las ventajas son increíbles”, aseguró Quiles.

Por otro lado, el funcionario informó que el DRNA no ha culminado el inventario de casas de La Parguera, en Lajas. El principal problema es que “hay unos residentes con los que no nos hemos podido comunicar. Estamos con un plan alterno”.

Este nuevo plan consiste en contratar un agrimensor para identificar propiedades y el área de terreno que ocupan.

Se suponía que el informe hubiese estado listo el pasado mes.

“Está tomándose más tiempo de lo que esperamos”, reconoció.

Estos trabajos se realizan para identificar a los dueños y el predio de terreno que ocupan. Al terminar el inventario, “entonces, procedemos a darle la concesión de uso de la zona marítimo Terrestre y se empieza a cobrar el dinero que se tenga que cobrar por la valoración de la propiedad”, precisó Quiles.