El Departamento de Agricultura de Puerto Rico confirmó la detección de influenza aviar altamente patógena en aves de dos propiedades ubicadas en Cabo Rojo y Lajas, tras recibir resultados positivos de pruebas de laboratorio realizadas como parte de las investigaciones por la muerte de múltiples ejemplares.

Ante los hallazgos, la agencia emitió la Orden Administrativa Núm. 2026-25, con fecha del 10 de octubre de 2026, que establece cuarentenas de 120 días en las propiedades identificadas y activa medidas de vigilancia epidemiológica, bioseguridad y control sanitario.

Las investigaciones comenzaron luego de reportarse la muerte de aproximadamente 20 patos criollos en una propiedad de Cabo Rojo. En otra finca de Lajas, las autoridades documentaron la mortalidad de varias especies de aves, entre ellas unas 30 gallinas de Guinea.

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Según informó Agricultura, las pruebas arrojaron resultados positivos para el virus mediante la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR).

El secretario de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, indicó que la agencia trabaja en coordinación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, a través de su Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (USDA-APHIS), el Departamento de Salud de Puerto Rico y otras entidades gubernamentales para atender la situación.

“Ahora que contamos con resultados de laboratorio que detectan la presencia del virus, estamos reforzando las medidas de vigilancia, bioseguridad y control para evitar su propagación”, expresó Rodríguez Torres.

Imponen restricciones en las propiedades afectadas

Como parte de las medidas preventivas, se restringió el movimiento de aves en las propiedades bajo cuarentena y se establecieron protocolos de limpieza y desinfección.

Las disposiciones incluyen controles sobre la entrada y salida de personal autorizado, la desinfección de calzado, equipos y vehículos, así como visitas periódicas para evaluar las condiciones sanitarias y determinar si es necesario adoptar medidas adicionales.

La disposición de las aves muertas se realizará conforme a las instrucciones de las autoridades competentes. Cualquier decisión relacionada con los ejemplares sobrevivientes dependerá de las evaluaciones epidemiológicas y las recomendaciones veterinarias.

Agricultura destacó que una de sus principales prioridades es evitar que el virus llegue a instalaciones avícolas comerciales o a crianzas domésticas, lo que podría ocasionar pérdidas económicas, mayores costos operacionales y restricciones adicionales al movimiento de aves.

Aunque las autoridades evalúan la posible participación de aves migratorias en estos casos, todavía no se ha determinado el origen específico de las infecciones. Por ello, las investigaciones epidemiológicas continuarán.

¿Existe riesgo para las personas?

El Departamento de Agricultura señaló que mantiene comunicación con el Departamento de Salud para evaluar cualquier posible implicación para la salud pública, particularmente en el caso de personas que hayan tenido contacto con las aves afectadas.

Aunque el riesgo de infección por influenza aviar para la población general se considera bajo, las personas que tienen contacto directo con aves infectadas o con ambientes contaminados pueden estar expuestas a un riesgo mayor.

Por esa razón, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a no tocar, recoger ni trasladar aves enfermas o muertas, y a evitar manipularlas sin la orientación y las medidas de protección adecuadas.

También recomendaron mantener las aves domésticas alejadas de las silvestres, reforzar la limpieza y desinfección de las instalaciones, limitar el acceso de personas ajenas a las áreas de crianza y notificar cualquier signo de enfermedad o aumento repentino en la mortalidad.

¿Dónde reportar aves enfermas o muertas?

Agricultores, avicultores, propietarios de aves de traspatio y ciudadanos pueden reportar casos de aves enfermas o muertes múltiples a través de los siguientes números:

  • USDA-APHIS: 1-866-536-7593.
  • Departamento de Agricultura de Puerto Rico: 787-721-2120.

Rodríguez Torres aseguró que la agencia continuará trabajando con las autoridades federales y estatales, así como con representantes de la industria avícola, para fortalecer la vigilancia y reducir el impacto de la situación sobre la producción agrícola local.

El funcionario también hizo un llamado a la ciudadanía y a los productores para que notifiquen oportunamente cualquier evento de mortalidad inusual y cumplan con las recomendaciones sanitarias.