De la caja de cientos de documentos oficiales de la Cámara de Representantes, que el candidato popular a ese cuerpo, Orlando José Aponte entregó ayer al Negociado Federal de Investigaciones (FBI) se desprende que el empresario orocoveño José L. Cartagena, padrino de bodas y asesor legislativo del legislador Urayoán Hernández Alvarado tenía un contrato en su oficina hasta febrero de este año a razón de $70 la hora.

También surge de los documentos y comprobantes de pago, que Cartagena, quien es propietario de una empresa de construcción, Grupo Cartagena, que también tiene contratos con el municipio de Orocovis, le facturaba a Hernández Alvarado por asistirlo en reuniones donde se discutían presubastas de obras con fondos del legislador por el distrito 26, asignados a través de la Oficina de Desarrollo y Servicios Comunales (ODSEC) y la Administración de Desarrollo Agropecuario (ADEA). El distrito 26 abarca los municipios de Orocovis, Barranquitas, Villalba y Coamo.

El representante Urayoan Hernández. (GFR Media)
El representante del PNP Urayoán Hernández Alvarado.

Aponte, quien busca obtener el escaño que ocupa Hernández Alvarado, entregó en la mañana de ayer al FBI una caja con unos 2,900 documentos relacionados con la nómina del representante ante alegaciones de posibles irregularidades en las contrataciones. Aponte obtuvo los documentos de la Cámara de Representantes luego de acudir con una demanda al tribunal, al amparo de la Ley 141 de 2019, sobre Transparencia y Acceso a Documentos Públicos.

“Cuando me llegan estas cosas me indigno y quiero que se fijen responsabilidades”, se limitó a decir Aponte, pues por recomendación de los agentes federales a los que entregó los documentos no emitirá comentarios adicionales sobre la investigación, que el aspirante a la Legislatura comenzó a desarrollar el pasado mes de abril, con una petición de información a la Cámara de Representantes.

Hernández Alvarado, por su parte, no ha estado disponible desde el miércoles para contestar preguntas de Primera Hora. Sin embargo, en el programa Jay y Sus Rayos X, el representante novoprogresista admitió que Cartagena devengaba en su oficina un salario por contrato a razón de $70 la hora.

Orlando José Aponte, quien aspira a la Cámara de Representantes por el PPD.
Orlando José Aponte, quien aspira a la Cámara de Representantes por el PPD.

“Entendemos que (el contrato) fue hasta febrero. Él es un gran amigo, sí, él es compadre mío”, dijo el legislador. De los documentos entregados a Aponte surge que el empresario cobraba entre $67 mil y $79 mil al año de la Cámara.

Reclamó que en su oficina legislativa “todos los salarios cumplen con las normas de la Cámara de Representantes”.

“Él me asiste en el hemiciclo, él da asesoría administrativa, da seguimiento a diferentes proyectos. Es un buen empresario, sus negocios son prósperos. Tiene una hielera y es contratista también”, indicó el representante Hernández Alvarado al espacio.

Al ser preguntado si el empresario y asesor legislativo lo acompañaba a las reuniones en ODSEC y ADEA donde se decidirían los fondos que se iban a otorgar y a qué compañía, la respuesta del legislador fue: “Yo ahí no tengo injerencia, si vamos a diferentes agencias es para ver cómo está el status de los proyectos, pero él no tiene injerencia”.

Documentos de la oficina de Urayoán Hernández
Documentos de la oficina de Urayoán Hernández

Entre los documentos entregados a Aponte, figura un informe de Cartagena del 7, 8 y 9 de mayo de 2019 en el que facturó 21 horas por una visita a una presubasta para mejoras en una cancha en Orocovis y proyectos en Coamo junto con personal de ADEA.

En otro de los documentos con fecha del 13 de abril de 2018, el contratista cobró otras horas por asistir al representante en una presubasta para mejoras del distrito con personal de ADEA.

En los informes detallados que sometía Cartagena también facturaba por asistir a Hernández Alvarado en las sesiones legislativas, en medidas legislativas, graduaciones del distrito, en un viaje a la República Dominicana y en otro viaje a Washington para visitar congresistas en torno al tema de las peleas de gallos.