Una encuesta realizada por la compañía de seguros Mash Saldaña arrojó que el 90% de las empresas encuestadas en Puerto Rico ha implementado protocolos para proteger a sus empleados en el regreso al trabajo.

Advertencia a los patronos privados

En el Estudio Regional sobre el Retorno Seguro al Trabajo, realizado durante los primera etapa de confinamiento, se encuestó a más de 700 empresas de 11 países en Latinoamérica y el Caribe. Puerto Rico representa el 5% de las organizaciones en la consulta, que se produjo en los primeros meses de la pandemia.

De acuerdo con el estudio sobre el Plan de Retorno Laboral Seguro, en Puerto Rico el 87% de las empresas encuestadas tienen un plan de retorno laboral enfocado en medidas para garantizar la inocuidad del ambiente laboral, promover los hábitos de higiene personal, restringir actividades presenciales y entregar equipos de protección personal, etc.

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De otro lado, el 55% de las empresas encuestadas a nivel regional no han suspendido sus operaciones, debido a que forman parte de los sectores esenciales, donde son requeridas las medidas estrictas para proteger la salud de sus trabajadores y clientes. Las organizaciones que se han incorporado de manera escalonada a sus lugares de trabajo en medio de la pandemia están siendo más cautelosas, al hacer mayor énfasis en las medidas para evitar el contagio.

En cuanto al retorno laboral, el 90% de las empresas puertorriqueñas encuestadas proyectan retornar a sus trabajadores a las actividades presenciales entre los tres a seis meses, a partir del levantamiento de la cuarentena. El 10% restante señaló que retomará las actividades presenciales en un plazo de seis meses a un año.

“A pesar de que el estudio fue realizado en mayo, la realidad es que ante todos los cambios que han surgido desde que inició la pandemia y las modificaciones a las órdenes ejecutivas del País, no nos sorprendería que las empresas revisen o ya hayan ajustado su plan de gestión de riesgos integral, para poder adaptarse a la nueva ‘normalidad’, conscientes de que el retorno a la actividad laboral no implica que se ha eliminado el riesgo. Por tanto, es importante que ese plan se defina de manera propia, respondiendo a la realidad del negocio, la gestión de sus recursos tangibles e intangibles, la capacidad financiera y la visión de largo plazo”, indicó Oscar Ramos, líder local de Salud y Beneficios de Marsh Saldaña.

Medidas implementadas durante la cuarentena

Debido a la COVID-19, el 95% de las empresas a nivel de Latinoamérica y el Caribe ha implementado el trabajo remoto para aquellas posiciones que lo permitan. En Puerto Rico, el 100% de las empresas consultadas aplicó esta modalidad en las mismas condiciones. Para ello, han debido agilizar la ejecución de medidas que garanticen su factibilidad, operatividad, seguridad cibernética, salud de sus trabajadores, etc.

Por otro lado, las empresas han aprovechado la tecnología para promover la salud física y mental de su fuerza laboral. Por ejemplo, el 43% de las organizaciones encuestadas, implementaron programas virtuales de "wellness". Asimismo, el 37% de ellas recogió las preocupaciones de sus trabajadores mediante encuestas.

“La cercanía al trabajador, la constante comunicación, así como el reconocimiento por el trabajo realizado son acciones que fortalecen el nivel de compromiso y productividad”, indicó Diego Ramírez, líder regional para Latinoamérica y El Caribe de Gestión Salud en Mercer Marsh Beneficios.

¿Qué mejorar y cuáles son los retos?

La vulnerabilidad de la salud de sus trabajadores es la preocupación principal en los planes de retorno, pero es importante también incluir en dicha evaluación su entorno y realidad.

Cabe resaltar que el 61% de los encuestados en la Isla, cuentan con un plan de protección de la salud mental de sus trabajadores, un resultado superior al 33% de la data global. Según Oscar Ramos, las medidas no sólo deben ayudar a contener la propagación del virus, sino también generar conciencia, prevención y atención de la salud mental de los trabajadores. “Es importante que las empresas identifiquen, controlen y vigilen la salud emocional de sus colaboradores, ya que, en situaciones de crisis, los niveles de estrés y ansiedad se incrementan”, añadió.