El Negociado de Energía de Puerto Rico defendió hoy en la Legislatura el contrato que le extendió el gobierno a la empresa Genera PR para la operación, mantenimiento y desmantelamiento de unas once plantas generatrices, que están en manos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

“Este es un contrato de operación y mantenimiento para mantener y operar las plantas llamadas legado, hasta tanto y en cuanto salgan de operación porque han sido sustituidas por energía renovable o por cualquier otra generación que entre al sistema; ya sea con la misma Autoridad o a través de inversión privada. Eso fue lo que se firmó”, reclamó el presidente del Negociado, Edison Avilés Deliz, en una vista pública ante la Comisión de Proyectos Estratégicos y Energía del Senado.

El abogado, quien compareció a la vista en unión a los demás comisionados que integran el Negociado de Energía, indicó en repetidas ocasiones que Genera PR, “se está poniendo en los zapatos” de la AEE y que durante el acuerdo contractual la empresa tiene que proceder con el desmantelamiento de las plantas generatrices para dar paso “de manera organizada” a las renovables.

Avilés Deliz no descartó futuras alzas en las facturas de la luz como resultado de fluctuaciones en los precios de la compra de energía en el mercado.

“Genera se está colocando en los zapatos de la AEE y los honorarios que se le van a pagar no van a significar un cambio en la tarifa básica. Por lo tanto, no vamos a esperar ningún otro aumento que no hubiese sido el que hubiese pedido la AEE, porque Genera se está colocando en los zapatos de la Autoridad, que era representada por LUMA y hacía peticiones que estaban solamente relacionadas a aumento por el costo en el combustible. Si ese fuera el caso en el mercado, indiscutiblemente va a suceder lo mismo”, dijo a preguntas de periodistas luego de concluida la vista pública.

Avilés Deliz rechazó que la empresa, cuyo contrato a 10 años entraría en vigor el primero de julio de este año, incurra en un monopolio de la generación de energía en el país, pues la Ley de política energética establece que ninguna entidad puede comprar más del 50% de los activos de generación.

“Genera no está adquiriendo activos de la AEE, sino que está operando y manteniendo los activos de la Autoridad... Se está colocando en los zapatos de la Autoridad y si esa disposición no le aplicaba a la Autoridad, no le aplica”, indicó el funcionario.

Djio que “posiblemente” se utilizará como base el presupuesto que actualmente tiene la AEE para la compra de combustible, “y cualquier cambio que ellos utilicen que produzca ahorros, ese diferencial va a ser utilizado para esa compensación que establece el contrato”.

“Esos incentivos van a ser fiscalizados por el Negociado de Energía en las reconcialiaciones trimestrales. El pueblo se va a enterar de cuál es el mecanismo utilizado por el Negociado para dar esos incentivos”, sostuvo para agregar que un tercero es el llamado a resolver cualquier controversia que acarree o resulte en la posibilidad de un conflicto de intereses.

Sin especificar, dio que “todas las recomendaciones que el Negociado hizo fueron recogidas” en el acuerdo contractual con la empresa, que es una susidiaria de la multinacional New Fortress Energy.

Avilés Deliz no fue categórico en el proceso, de surgir demoras en los términos para que las plantas generatrices sean apagadas.

“Si por demoras en la entrada de energía renovable, el término de 10 años contractual hay que extenderlo, no por Genera, sino porque la energía renovable no entró a tiempo, habría que analizar qué va a hacer el Estado en este caso, si la Autoridad para las Alianzas Público Privadas va a entrar en proceso de negociación para extender el contrato de ellos o si va a iniciar un proceso competitivo con cualquier otra empresa”, indicó.

En su turno, la senadora de la delegación del Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago Negrón, inquirió si “para cada una de las plantas generatrices hay una fecha estimada de desaparición”.

“¿Por ejemplo, cuándo se apagará Palo Seco”, preguntó la legisladora, pero el Presidente del Negociado replicó que no tenía la fecha exacta.

“Estas plantas tienen sobre 30 años, 40, 50, 60… La vida útil que se contempla típicamente es de 30 a 40 años y estas plantas exceden eso… Por más que las arreglemos están destinadas a morir y, por lo tanto, si mueren por causa natural, Genera PR no tiene la necesidad de existir”, argumentó Avilés Deliz.

“Lejos de lo que se ha dicho, de que esto es un contrato de privatización de generación, no lo es… Lo dijimos desde un principio, que de lo que se trataba era de que había unas unidades, picking units, que se tenían que atender y que hay unos fondos federales por efectos de los huracanes Irma y María que estaban disponibles y se llevó un proceso de subasta extenso”, dijo, por su parte, el presidente de la comisión senatorial y portavoz de la mayoría popular en la Cámara Alta, Javier Aponte Dalmau.