Para un grupo de legisladores devengar un salario menor a los $73,000 mínimos que reciben el presente no es negociable y se mostraron solidarios ante expresiones de la representante María Milagros Charbonier, quien ha considerado "injusto" mermar los honorarios de los parlamentaristas boricuas.

Para Antonio "Toñito" Silva, despojarlo de su actual salario es como si a alguien le ofrecieran un contrato con un sueldo de $1,000, pero después que lo contratan le reducen la cantidad.

"Nosotros no tenemos derecho a bono de navidad, ni a vacaciones, ni bono por enfermedad y tampoco tenemos sistema de retiro", sostuvo Silva, expresidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes.

Silva opinó que el gasto grande en dietas y otros beneficios marginales se centra en el gobierno central, no en las cámaras y destacó que los legisladores trabajan "ad honorem" constantemente "atendiendo gente en la calle, por teléfono, compareciendo a programas de radio", pero ese servicio algunos ahora no lo quieren reconocer.

Aunque el salario básico del legislador sin mayores responsabilidades se estima en $73,000, aquellos como los presidentes de los cuerpos, los vicepresidentes y los portavoces reciben un salario mínimo de $84,000, sin contar beneficios adicionales que han disfrutado por décadas.

Jennifer González, la expresidenta cameral, dijo a este medio que los honorarios actuales "son suficientes". Dijo que no favorece aumentos y por eso bajo su presidencia "congeló" los salarios. Además, dijo que está a la espera de la propuesta de la mayoría parlamentaria para conocer cuál es su propuesta de reforma legislativa.

Mientras, el representante de Arecibo, Ricardo Llerandi, sostuvo que no tendría mayores reparos a recibir algún ajuste salarial. "No tengo problemas con lo que recibo. Si lo reducen, seguiré trabajando igual por mi distrito", puntualizó el joven abogado.

Aunque reconoció que viajar desde Arecibo y otros pueblos donde están sus constituyentes puede resultar oneroso, Llerandi agregó que "cuando se entra al servicio público la prioridad es el servicio y yo vine a servir".

En el ala popular, el representante Luis Vega Ramos dijo que está listo para votar por el proyecto de administración que reduciría todos los gastos legislativos y subrayó que apoya "unificar beneficios para otorgar una sola compensación".

Recordó que La Fortaleza estudia varios modelos de reforma que presentaría un concepto de legislador ciudadano con regulación clara del tiempo de trabajo y un salario del que tendría que pagar su carro y comida.

La representante Brenda López de Arrarás también se pronunció a favor de una sola compensación, pero admitió que tiene ciertos reparos sobre la idea del legislador ciudadano. Aclaró que esas dudas podrá aclararlas cuando se reciba la propuesta ejecutiva de la reforma.

Charbonier destacó que luego de las deducciones, el legislador que menos cobra recibe $1,700 quincenales, lo que equivale a $3,400 mensuales.

"¿Quién puede cobrar $1,700 quincenales ($3,400 mensuales) y venir desde Cabo Rojo todos los días hasta el Capitolio?", dijo Charbonier durante una entrevista radial en la mañana (Radio Isla 1320). "Al que tenga una vida normal, puede darle. Te estoy hablando de que si cobras $1,700 quincenales y le tienes que echar cuatro veces a la semana $70 y $80 de gasolina a un carro. Claro que no porque tú tienes que pagar una casa, agua, luz, teléfono".