La Plata sigue bajando: ¿por qué todavía no entra en racionamiento?
Secretario del Departamento de Recursos Naturales ofrece una explicación sobre el particular.
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El embalse La Plata sigue su ritmo de descenso.
Es la única fuente de agua que utiliza la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados que, en medio de la sequía que enfrenta la Isla, no se ha recuperado con las lluvias que se reportan desde septiembre. Además, es el único que está en nivel de “ajustes operacionales”.
No obstante, el Comité de Sequía no ha contemplado un racionamiento para esta represa. ¿Por qué?
El secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y presidente del Comité de Sequía, Waldemar Quiles Pérez, indicó este martes en el programa “Lo de Hoy” de El Nuevo Día lo que ocurre con el embalse.
Lo primero que estableció es que, pese a su nivel de ajustes operacionales, el embalse “todavía está saludable”.

Esta mañana se encontraba en 44.22 metros, tras haber bajado nueve centímetros en el pasado día. Tendría que aumentar a 47.71 metros para llegar a nivel de seguridad.
“Aunque siguen habiendo descensos, todavía está lejos del nivel que dicta el manual de operaciones que se entre en interrupciones programadas”, explicó Quiles Pérez, sobre su definición de “saludable”.
El funcionario no fijó el nivel al que tiene que llegar La Plata para comenzar un racionamiento para sus 130,000 clientes de Dorado, Guaynabo, Naranjito, Toa Alta, Toa Baja, Vega Alta, Bayamón, Cataño y Corozal.
Según explicó, La Plata no ha registrado recuperación de la lluvia registrada, porque “hay varias represas antes de La Plata y estas operan por desborde, y como no han desbordado todavía, pues las escorrentías no llegan tan fuerte como en Carraízo”.
“Pero, sí ha llovido en la cuenca. Obviamente, al no haber desbordado las otras represas, pues no ha llegado a La Plata todavía”, añadió el funcionario.
El secretario también alegó que los pozos de monitoreo de los Acuíferos del Sur han mostrado una “mejoría notable”.
No obstante, los pozos de Aguirre, en Salinas, y de Juana Díaz continúan en nivel crítico.

De hecho, al pozo de Salinas le queda 1.39 metros para salir de funciones, según registra el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
Alegó que “el agua tarda mucho más en infiltrarse que lo que tarda en llenar una reserva, nuestros lagos de reserva”.


