Más de 200 gallinas, codornices y guineas criadas en los ranchos de Pío Pío Farm’s, en San Germán, no pudieron sobrevivir al inclemente paso de la tormenta tropical Isaías y unos 1,800 embriones de unos huevos de aves que estaban por nacer en dos días podrían morir si no se restablece en 24 horas el servicio de energía eléctrica y reciben el calor de una incubadora.

Así lo relató devastado a Primera Hora el dueño de la empresa avícola, Xavier Martínez, quien se encontró con la lamentable escena cuando bajo las incesantes lluvias y fuertes vientos acudió a la finca a verificar el estado de los animales que trató de salvaguardar protegiendo el rancho donde habitaban.

“Pero la capacidad del agua y vientos fue tanta que los ranchos se inundaron y perdimos los animales. Algunas se ahogaron, otras quedaron amotetás y mal por el frío que pasaron y estar tan mojadas que crearon un tipo de micoplasma que hace que mueran poco a poco porque sus pulmones quedaron comprometidos. Parece que por la capacidad del frío o del miedo se amontonaron en una esquinita y algunas se aplastaron entre sí”, expresó al agregar que una quebrada cerca de la finca se salió de su cauce y provocó inundaciones jamás vista en la comunidad. “Ni en María (huracán) ocurrió esto”, señaló.

Explicó que Pío Pío Farm’s es una empresa agrícola que se dedica a la cría de aves por seis a ocho meses y luego se ponen en corrales en parejas “para castar de ellas”.

Sufrió daños por la tormenta Isaías.
Sufrió daños por la tormenta Isaías.

“Colectamos los huevos y se echan en una incubadora, es un tipo de nursery. Allí pasan más de 21 días para que el pollito logre salir de su huevo… ahora mismo tenemos 1,800 huevos que estaban por nacer en dos días. Pero no tenemos electricidad o un generador adecuado para conectar la incubadora. Si en 24 horas no llega la luz, no recibirán el calor que necesitan y los embriones morirán automáticamente”, narró frustrado.

Dijo estar desalentado ante lo ocurrido pues invirtió los ahorros de su vida para forjar la empresa con la que siempre soñó. Para colmo, en los pasados meses -a raíz de la emergencia de la pandemia del COVID-19- tuvo que recurrir en gastos de prevención para proteger a los animales. En la granja se crían más de 2,000 aves.

“Realmente, creo que me quito… yo no aguantaría otro golpe económico. Para que tengas una idea cada una de nuestras gallinas desde que nace hasta el momento de criarla para que ponga su primer huevo nos cuesta $95. Eso sin contar inversión de medicamentos y otras cosas… y si no llega la luz no podremos sobrevivir a esto”, lamentó.

El presidente de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Héctor Iván Cordero, estimó en más de $3 millones las pérdidas del sector agrícola tras el paso de la tormenta Isaías.

Mientras, el secretario del Departamento de Agricultura, Carlos Flores, dijo que aun es preliminar estimar los daños ocasionados por el sistema atmosférico pero precisó que se reportaron daños en diversos sectores de la industria alrededor de la isla.