El exrepresentante del Partido Nuevo Progresista (PNP) José Granados Navedo falleció este lunes, informó la representante Lourdes Ramos.

Granados Navedo falleció en el estado de la Florida. Tenía 80 años.

Al recordar su figura, la legisladora destacó el legado de quien fuera una de las columnas vertebrales de la causa estadista. 

Señaló Ramos que Granados Navedo construyó una prolongada y fructífera trayectoria en la Cámara de Representantes, donde se consolidó como una de las figuras más influyentes del liderato legislativo. 

“Electo por primera vez a la Cámara y revalidado por el pueblo en múltiples ocasiones, ocupó con notable solidez institucional las posiciones de portavoz de mayoría, portavoz de minoría y vicepresidente del cuerpo legislativo a partir de 1997. Su elocuencia y capacidad estratégica no solo marcaron época en el debate público, sino que dignificaron el trabajo parlamentario en momentos decisivos para el país”, comentó la legisladora mediante declaraciones escritas. 

Al hablar de su historial, Ramos enfatizó que la vocación ideológica de Granados Navedo floreció desde muy joven, convirtiéndose en un baluarte en la formación de organizaciones históricas como la Asociación de Universitarios Pro Estadidad, la Juventud Estadista Puertorriqueña y Acción Progresista.

“Granados Navedo promovió la estadidad en tiempos complejos, incansablemente y sin vacilaciones, cuando la causa se encontraba en minoría política. Su visión pionera abrió camino para las futuras generaciones, demostrando que la convicción y la tenacidad son los motores que transforman las realidades sociopolíticas”, sustentó. 

Indicó que más allá de sus gestas en el hemiciclo, la labor política que realizó el fenecido político estuvo estrechamente vinculada a la formación de dirigentes jóvenes dentro del movimiento estadista y a la sólida organización ideológica del PNP. 

“Fue un mentor generoso, un estratega de pensamiento profundo y un referente que dedicó incontables horas a educar, guiar y preparar a la juventud que más tarde asumiría las riendas del servicio público. Su legado vive precisamente en cada uno de los líderes que se formaron bajo su amparo y consejo”, recordó con sentimiento de gratitud. 

Fue electo por primera vez a la Cámara de Representantes en 1972. En 1992 volvió a ganar un escaño y permaneció en el cargo hasta 1999, cuando renunció tras conocerse su vinculación con el caso del Instituto del Sida y la aceptación de $100,000 en pagos ilegales, dinero que recibió en una caja de zapatos.

El 8 de abril de 2004 fue acusado en el ámbito federal por su participación en un esquema de extorsión y fraude relacionado con los contratos de construcción del Superacueducto. Tres años después, en 2007, fue condenado a 24 meses de prisión, tres años de libertad supervisada y al pago de una multa de $10,000.