En búsqueda de abaratar los costos del servicio eléctrico, el Negociado de Energía informó este sábado que autorizó convertir las unidades 7 y 9 de la Central San Juan a gas natural.

En ambas unidades se utilizaba Bunker C, uno de los combustibles más costosos.

Esta autorización ocurre a menos de un mes de que también dieran paso a que en las unidades 3 y 4 de la Central Termoeléctrica de Palo Seco, en Toa Baja, operen con gas natural en lugar de petróleo residual.

En comunicado de prensa, se informó que los miembros del Negociado de Energía, ente adscrito a la Junta Reglamentadora de Servicio Público, emitió una Resolución y Orden, la cual autorizó la propuesta presentada por Genera PR para convertir las unidades 7 y 9 de la Central San Juan a gas natural como combustible primario, manteniendo el Fuel Oil (Bunker C) como combustible de respaldo.

La determinación permite que Genera someta a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y a la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3) el alcance de trabajo del proyecto, con el objetivo de obtener fondos federales para la conversión de estas unidades generatrices.

En su análisis, el Negociado evaluó la propuesta bajo el marco regulatorio vigente y las condiciones actuales del sistema eléctrico de Puerto Rico. El organismo regulador concluyó que la conversión de las unidades 7 y 9 no es inconsistente con el Plan Integrado de Recursos aprobado, particularmente considerando las limitaciones de generación que enfrenta el sistema y la necesidad de mantener unidades disponibles para preservar la confiabilidad del servicio eléctrico.

Asimismo, el Negociado tomó en consideración que, según las representaciones presentadas en el expediente, los costos asociados a la conversión no requerirían inversión de capital por parte de los abonados, ya que se anticipa que los trabajos sean financiados mediante programas federales.

“Considerando lo anterior, y guiado por el interés público, el Negociado determina que el balance de los intereses favorece la aprobación de la propuesta y que la misma cumple con el marco regulatorio aplicable”, establece la Resolución y Orden emitida por el organismo regulador.

El Negociado también señaló que la conversión a gas natural podría contribuir a reducir emisiones contaminantes asociadas a la combustión de combustibles residuales pesados, lo que podría adelantar esfuerzos para atender requisitos federales de calidad de aire en el área donde ubica la Central San Juan. No obstante, la determinación establece que la aprobación está condicionada al cumplimiento de todos los requisitos regulatorios aplicables, incluyendo la obtención de los permisos ambientales y operacionales correspondientes.

“Es responsabilidad exclusiva de Genera obtener todos los permisos requeridos para la ejecución del proyecto”, aclara el documento emitido por el Negociado.

Como parte de la supervisión regulatoria del proyecto, la Resolución también dispone que Genera deberá presentar informes anuales al Negociado detallando el desempeño operacional de las unidades y los ahorros que se obtengan como resultado de la operación utilizando gas natural.

Finalmente, el Negociado aclaró que la autorización emitida se limita estrictamente al proyecto relacionado con las unidades 7 y 9 de la Central San Juan y no constituye una determinación sobre otras posibles conversiones de combustible en otras instalaciones de generación.

“Esta aprobación se limita al proyecto descrito en las radicaciones de Genera respecto a las Unidades 7 y 9 de San Juan”, establece la Resolución.

El pasado 6 de marzo, el Negociado autorizó la conversión de las unidades 3 y 4 de la Central Palo Seco a un sistema de operación de doble combustible, utilizando gas natural como combustible principal. La decisión respondió al balance de consideraciones evaluadas por el Negociado y al interés público, dado que la conversión propuesta no implica costos adicionales para los clientes del sistema eléctrico.