Entre abril del 2025 a abril de 2026, la línea de emergencia por violencia de género de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) atendió un total de 306 llamadas mensuales, prestó 40,880 servicios en todo ese año, principalmente dirigidos a orientación y acompañamiento de las víctimas, así como se gestionaron 72 órdenes de protección y refirió 11 casos a los albergues para víctimas.

El resultado de las gestiones está resumido en un informe anual que la procuradora, Astrid Piñeiro Vázquez, presentó a la Legislatura.

Por años, las críticas contra la dependencia se centran en los problemas sobre pertinencia y visibilidad de sus gestiones a favor de las víctimas de violencia de género.

En entrevista con Primera Hora, Piñeiro Vázquez alegó que esa percepción era cosa del pasado.

“Desde que llegué aquí, (tras ser confirmada por el Senado el 31 de marzo de 2025), tenía un reto. Un reto que acepté con muchísimas ganas, precisamente para contrarrestar eso que como tú bien dices pensaba mucha gente. Y digo pensaba, porque ya no. Ya sé que mucha gente ha cambiado de parecer. Cuando nosotros llegamos, cierta gente tenía la visión de que la OPM tendía a responder en emergencia o a parecerse cuando lamentablemente perdíamos a una más. Y, pues, sabía a lo que me enfrentaba y quería cambiar eso, con un reto enorme, con una cantidad de empleados pequeña para hacer cambiar de opinión a todas las demás personas, pero no solo por hacerles cambiar de opinión, sino por ejecutar algo distinto”, afirmó.

Alegó que con más presencia “en la calle” y en campañas educativas en lugares donde saben se congregarán muchas personas o en las escuelas es como se han enfocado para cambiar la percepción que se tiene del ente.

El impacto que reflejó el informe anual sobre las gestiones realizadas, detalladas como “evidencia y métrica”, se desglosaron en que la OPM dio 501 charlas y talleres ofrecidos, 482 mesas educativas realizadas, 86,490 materiales educativos distribuidos y 31,024 personas impactadas directamente.

El último informe de la OPM publicado, que estudia el periodo de enero del 2023 a junio de 2024, establece que en ese periodo realizaron 556 actividades de capacitación educativas con un impacto a 25,713 participantes.

En ese año y medio, recibieron 4,531 llamadas y otras 10 fueron referidas a través del Sistema de Emergencias 9-1-1.

En el año que Piñeiro Vázquez ha dirigido la OPM, la línea del Centro de Respuesta Integrada de Apoyo y Servicios (CRIAS) recibió un total de 3,670 llamadas. De estas, 1,730 fueron de víctima directas, lo que representó el 47.1% del total de llamadas, dice el informe.

Baja en muertes

En general, se registra una disminución de un 25% en feminicidios íntimos, donde los involucrados eran parejas o exparejas, con seis casos en lo que va del 2026 y ocho para esta misma fecha en el 2025, según datos de la Policía de Puerto Rico.

El Observatorio de Equidad de Género, en cambio, establece la cifra en 17 feminicidios en todas sus modalidades perpetrados del 1 de enero al 30 de abril de 2026.

Es triste. Yo no voy a celebrar el que los números estén bajando. Nosotros queremos que no haya ninguno… Nosotros no vamos a parar hasta que los números estén en cero. La meta es erradicar la violencia de género y punto”, manifestó Piñeiro Vázquez.

De los primeros cuatro casos reportados este año, ninguno tenía orden de protección y la procuraduría no había intervenido con ninguna de las víctimas. No obstante, la funcionaria explicó que cuando ocurren los casos dan apoyo a víctimas secundarias y a la comunidad.

Hace aproximadamente una semana se registraron los otros dos feminicidios en Guánica y Cabo Rojo, lo que aumentó la cifra de muertes por violencia de género a seis.

El perfil que se extrajo de los primeros cuatro casos reportados es que las víctimas tenían alrededor de 50 años y el agresor unos 57 años.

Además, se ha identificado un problema mayor en el área de Guayama que en el resto de la Isla. Por ello, la procuradora comentó que “vamos, entonces, a estar reforzando la prevención allí”.

Lo que hacen

Según explicó, la OPM no investiga incidentes. Todo el proceso recae en las autoridades. La función de la oficina se basa, principalmente, en la orientación, atención, canalización de servicios y referidos interagenciales.

Astrid Piñeiro, procuradora de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres
Astrid Piñeiro, procuradora de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (Carlos Rivera Giusti/Staff)

Pero, para dar el servicio, la dependencia necesita que la víctima pida ayuda. Reconoció que, en muchos de los casos, la dependencia emocional y no encontrar a alguien de confianza puede llevar al que sufre de violencia de género a callar.

Según explicó, cuando una víctima, puede ser hombre, mujer o de la comunidad homosexual, busca ayuda en la OPM, “de las primeras cosas que hacemos es una evaluación de riesgo… Eso es lo que permite reconocer el nivel de peligrosidad en el que se encuentra la víctima. En ocasiones, eso es lo que nos ayuda y nos coloca en posición de poderle decir a ella, tú estás parada aquí, para que ella entienda el nivel de peligro en el que está y nos permita con eso seguirla orientando de manera que decida, entonces, echar un paso al frente. Porque, nosotros somos una agencia que tenemos una línea de orientación. Y nosotros queremos que las personas sientan la confianza de podernos llamar sin que necesariamente entiendan que con eso obligatoriamente tienen que hacer algo”.

Piñeiro Vázquez indicó que para esta función la agencia tiene una sola oficina, localizada en la Milla de Oro, en Hato Rey, con unos 57 empleados, parte de ellos asignados por destaque de otras agencias. El presupuesto disponible para luchar contra la violencia de género es de “poco más de $4 millones”.

En este cuatrienio, el gobierno le asignó $1.5 millones para ayudar a los albergues de víctimas de violencia de género, quienes enfrentaron un recorte de fondos federales. La procuradora informó que busca que le designe esta cantidad de manera recurrente para poder asistir a estos centros.

Más personal para poder llegar a todos los rincones de la Isla también son necesario en la OPM. La procuradora aceptó que “Puerto Rico es bien grande y yo me encanta aspirar a que lo abarquemos por completo”.

En cuanto a reformas, Piñeiro Vázquez indicó que está muy pendiente de todo lo que se propone en la Legislatura para que no afecte a la mujer. No cree que se debe penalizar a aquellos que tienen licencias de armas de fuego, pero sí que las autoridades sean más rápidos en quitarle el beneficio una vez que se emita una orden de protección contra un agresor.

“El problema principal no está en el arma, obviamente, está en aquel que la usa. Por lo tanto, los esfuerzos de nuestra oficina van dirigidos a la prevención. Yo creo que el problema es más uno colectivo. Esto no es un asunto que nos compete solamente al gobierno, es un asunto en el que tenemos que involucrarnos todos y que todos tenemos que participar de la erradicación del machismo en Puerto Rico. A veces no nos damos cuenta y las propias familias son las que perpetúan esos estándares”, precisó.

La violencia digital

Entre las reformas que sí cree urgente, Piñeiro Vázquez destacó una para reforzar la violencia digital.

“No existe una legislación actual que responda a los tiempos, aunque existe, verdad, una federal. Yo creo que ya es hora de que nosotros implementemos una nueva y que, con eso, verdad, se pare mucho del ‘bullying’ que sufren, incluso, nuestros hijos en la escuela… A veces bromeamos y vemos en distintos chats cómo envían hasta un meme, hasta un gif, una imagen, le ponen ahora diferentes nombres. Cuando nosotros vamos allí, (a las escuelas), lo que pareciera es algo común que ya envían por un grupo, le ha destrozado la vida a jovencitos que han tenido que incluso cambiarse de escuela, y lo digo por testimonios que nos han traído delante de todos nosotros cuando vamos. Trae repercusiones grandes. Hablamos también de lo del uso de la inteligencia artificial. Podríamos ser cualquiera de nosotros víctimas de que nuestra cara aparezca un cuerpo desnudo mañana y que se reparta por cuanto chat hay, cuando llegamos a la escuela el otro día todo el mundo lo tiene. De eso es lo que se trata”, explicó.

Señaló que estos casos se tornan en violencia de género cuando el agresor utiliza las herramientas tecnológicas y sus memes como método de amenaza o venganza.

“Yo estoy feliz del trabajo que nosotros estamos haciendo. Nos queda mucho por hacer todavía y como dices, son diez años, un legado. Yo tengo un compromiso con todas, pero especialmente con esta chiquitita (su hija de nueve años). Y yo quiero dejarle un Puerto Rico más seguro a ella, lograr lo que yo estoy trabajando con ella, con todas las nenas en Puerto Rico. Que sepan decir cuando no y que el consentimiento también lo escuchen. Que los varones aprendan también a, no tan solo a respetar a la chica, sino saber expresar cuando lo están viviendo. Los nenes tienden a callarse más las cosas, (cuando son la víctima). Tenemos muchas nenas controladoras también allá afuera y mujeres”, concluyó la procuradora.

Busca ayuda

  • Si estás está en una situación de violencia, busca ayuda.
  • La violencia de género es un patrón de comportamiento en el cual la pareja o expareja utiliza la fuerza física o sexual, la coacción, las amenazas, la intimidación, el aislamiento, el abuso emocional o económico para controlar a la otra persona.
  • Si eres víctima de violencia de género, sepa que puede conseguir ayuda al llamar al Sistema de Emergencia 9-1-1, al cuartel de la Policía más cercano o a la línea de emergencia de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres al 787-722-2977 o al 1-800-981-7676.