Al insistir en que le apuesta a la vacunación como método para controlar el COVID-19, el gobernador Pedro Pierluisi afirmó este jueves que la tasa de positividad se ha mantenido estable por las pasadas tres semanas y que augura que empezará a bajar “en algún momento de la próxima semana”.

Comentó, durante una conferencia de prensa realizada en el Centro de Convenciones Pedro Rosselló González, en Miramar, que una vez comience a bajar este índice de positividad, el número de hospitalizaciones también decaería. Señaló que será entonces cuando comience a bajar la carga para los hospitales, cuyos administradores están preocupados por la falta de personal.

“Al estar tres semanas con curva aplanada, lo que esperamos es que se estabilice el número de hospitalizaciones”, precisó.

De hecho, el por ciento de positividad ya ha comenzado a bajar. Llegó a estar en 11.7%, pero el actual es de 11.1%.

“Continuamos tomando medidas que tenemos que tomar. Hoy ampliamos los sectores de nuestra economía que van a estar sujeto a medidas que promueven la vacunación masiva”, detalló, al hablar de la orden ejecutiva que emitió. La misma establece que a partir del 30 de agosto los comerciantes, dueños, administradores, voluntarios o contratistas de los salones de belleza, barberías, estéticas, ‘spa’, gimnasios, centros de cuido de niños, supermercados, colmados (incluyendo los autorizados para el Programa WIC), casinos y tiendas en gasolineras deberán requerir y asegurar que toda persona o empleado que trabaje de manera presencial en dichas instalaciones esté debidamente vacunado.

El gobernador insistió en que promover la vacunación masiva ayudará a controlar el virus. Por ello, expuso que se mantendría vigilante para tomar nuevas medidas.

Indicó que la llegada de la tercera dosis para toda la población en septiembre, así como la vacunación de menores entre cinco a 11 años, también para mediados de septiembre, ayudará a disminuir los casos.

“Lo que falta es convencer a los que no se han vacunado”, soltó.

No obstante, Pierluisi rechazó, por el momento, evitar que ocurran conciertos y actividades masivas como medida para atajar el alza de COVID-19. Dijo que en estos eventos se requiere vacunación o prueba negativa del virus.

Para aliviar la carga a los hospitales que sufren por falta de personal en medio de este repunte de casos, el gobernador destacó que les ha otorgado incentivos a empleados que devengan menos de $40,000 anuales. El mismo será de $2,000.

Para los empleados que se recluten para suplir la falta de empleados, el primer pago de incentivo será de $500 y a los 90 días se le pagarían otros $1,500.

“Tienen dificultad para reclutar personal y pusimos los fondos donde está la necesidad”, anunció.

En cuanto a los protocolos de COVID-19 en las escuelas, Pierluisi dijo que es una “controversia innecesaria” la que ha surgido en torno a cuánta distancia debe sentarse un niño de otro, pues el Departamento de Salud sigue las guías recomendadas por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

También manifestó que cada escuela también tiene libertad para acoger medidas adicionales que eviten los contagios.

Por lo pronto, Pierluisi afirmó que no está preocupado por los casos reportados en las escuelas a días de haber comenzado las clases. Pero, dejó claro que hay que “actuar rápido” cuando se registre algún caso.

“Aquí todo el mundo está actuando de buena fe, en cuanto a las escuelas. Vamos a estar vigilante y si hay cualquier brote se va a atender”, puntualizó Pierluisi, al expresar su alegría por haber comenzado las clases de manera presencial en las escuelas y universidades.