Policías embarazadas podrían ser reubicadas en cuarteles cerca de su hogar
Itzamar Peña Ramírez presentó un proyecto de ley que le permitiría a la futura madre ser reubicada en otro cuartel, si así lo solicita.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
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Trató de contener las lágrimas, pero fue imposible. La angustia que le provoca a la policía Katiria Cordero la posibilidad de perder a su bebé de cuatro meses de gestación es una preocupación latente, en particular porque ya pasó por ese sufrimiento durante otro embarazo en el que le pidió un acomodo razonable a sus supervisores debido al alto riesgo que implicaba su estado y se le negó. En aquella ocasión, lamentablemente, perdió a su criatura.
Tomando en cuenta su situación es que la agente Cordero apoya “100%” un proyecto de ley presentado por la senadora Itzamar Peña Ramírez, el cual le permitiría a las mujeres policías embarazadas que trabajan lejos de sus hogares, ser reubicadas en otro cuartel, de así solicitarlo.
En conferencia de prensa, la legisladora expuso que el proyecto del Senado 2364 –el cual ya se aprobó en la Cámara alta– enmendaría el inciso (d) del artículo 5 de la Ley 53, conocida como la Ley de la Policía de Puerto Rico.
Peña Ramírez explicó que la legislación vigente en la Isla, aun cuando provee protección para las madres obreras, no dispone proveer el derecho a la mujer policía embarazada de trabajar cerca de su hogar mientras esté en estado de gestación, en especial con aquellas féminas cuyos embarazos son de alto riesgo.
“A pesar de que el embarazo es un proceso natural, lo cierto es que el embarazo es una etapa muy especial en la vida de una mujer y existen peligros especiales para su salud y la del bebé que requieren una protección especial en el lugar de trabajo. La supervisión médica regular, y cuando es necesario, la adaptación de las actividades de la mujer para que estén en armonía con su condición, reducen los peligros para la salud de la madre y la criatura por nacer”, dijo la senadora, quien estuvo acompañada durante la conferencia de cinco agentes embarazadas, entre ellas la policía Cordero, quien está adscrita al cuartel de Levittown, en Toa Baja, y reside en Arecibo.
“Ya yo perdí un bebé y no quiero que me pase lo mismo... Estoy esperando hace cuatro meses que me reconcentren y no lo hacen. Cada vez que estoy en el retén, sangro y necesito que me muevan”, dijo Cordero llorosa, pues, según explicó, ya pasó por una situación similar en el 2004 cuando perdió a su primer bebé a los tres meses de gestación.
“Luego tuve otro embarazo y también fui de alto riesgo, me tuvieron que hacer cerclaje y en aquella ocasión me reconcentraron a los ocho meses. Ahora el ginecólogo me dice que tal vez tengan que hacerme el procedimiento de nuevo. Por eso necesito estar más cerca de mi casa y así está certificado en los papeles que el ginecólogo llenó y le entregué a mis supervisores. Pero no han hecho la reubicación porque el proceso administrativo es bien tedioso”, explicó la mujer que también denunció haber pasado un viacrucis durante el proceso de lactancia de su otro be, pues “en el cuartel no hay un cuarto de lactancia como requiere la ley”.
“Casos como éste son los que nos motivaron a presentar esta medida. Es una triste realidad ver que hay casos que cuando la mujer policía embarazada solicita reconcentración, en ocasiones, llega la contestación cuando ya ha finalizado el proceso de embarazo. Eso nos llamó la atención, nos dolió y nos preocupó porque yo soy mujer, soy madre y sé lo especial y significativo que es tomar los cuidados necesarios para uno como mujer y por la criatura que está por nacer. Por eso nos urge que esta medida sea aprobada lo antes posible”, destacó la senadora al explicar que actualmente el proyecto del Senado 2364 está en consideración de la Cámara de Representantes en la Comisión de Seguridad Pública y Asuntos de la Judicatura.

