En caso de una emergencia, como lo fue el huracán María o los terremotos en el sur, el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) tendrá un resguardo para evitar la acumulación de cadáveres.

La directora del ICF, María Conte Miller, anunció este jueves que, bajo un acuerdo con el Grupo de Apoyo Regional 210 (210th RSG) de la Reserva del Ejército de Estados Unidos, se adiestró a un grupo de militares con la capacidad de levantar una unidad mortuoria en la zona afectada en un solo día, manejar cadáveres, almacenarlos en unidades refrigeradas y realizar el CT Scan para que los médicos forenses puedan realizar la autopsia a distancia.

“En la eventualidad de una emergencia nacional, como ya muchos han experimentado, vamos a poder reaccionar de manera inmediata porque ya existe una colaboración. Por eso la importancia del acuerdo y la manera en que nosotros hemos podido insertar a los soldados del Ejército de la Reserva de los Estados Unidos con el Instituto”, precisó el comandante de la brigada, el coronel José Ruiz Espada, durante una conferencia de prensa en La Fortaleza.

Añadió que “yo creo que es algo novela, es algo sumamente que no puede pasar por desapercibido porque todos, por lo menos en este cuarto, pasamos por lo que fue la experiencia difícil del huracán María, luego los terremotos y en caso de una emergencia nacional, el hecho de que los soldados ya tengan no tan solo el acceso, sino el adiestramiento del grupo de trabajo del ICF, pues, simplemente hace mucho más fácil una transición en la eventualidad de una emergencia nacional aquí en Puerto Rico o en cualquier otro lugar”.

Como parte del acuerdo, los reservistas “han estado apoyando la operación diaria del ICF”. Pero, también han estado inmersos en un plan educativo que se levantó para lograr preparar esta unidad móvil mortuoria.

“Han recibido su entrenamiento en cómo manejar los cuerpos, cómo tomar los CT Scans o realizar autopsias virtuales y hemos tenido, además, la oportunidad de practicar”, sentenció Conte Miller.

La práctica, según contó, fue bajo el manejo de unas 100 fatalidades procesadas en el ICF.

Pero, sobre todo, se ensayó lo que ocurriría en caso de una emergencia.

“Esa operación fue todo un éxito. Se logró el montaje de la morgue alterna y sus diferentes unidades en un día y se realizó el proceso de la evaluación de los cadáveres sin tener que ir al ICF, a la sede”, localizada en Río Piedras, indicó Conte Miller.

El grupo de reservistas tiene su sede en Aguadilla. Sería desde allí que se moverían a la zona afectada para levantar la unidad mortuoria, de ser necesario.

Según comentó el comandante de la brigada, están listos para actuar en caso de una emergencia

“Cuestión de que cuando ocurran las emergencias a nivel local, que nosotros podamos responder de manera inmediata y que ya haya una cara familiar, que no sea gente nueva y que ya exista una buena relación de trabajo, yo creo que por eso es tan importante”, expresó.

Por otro lado, la directora del ICF informó que desde que se aprobó el plan de retribución y clasificación se ha estabilizado la falta de personal que afectó en el pasado a la agencia.

“Siempre hay unos puestos que se necesitan cubrir, pero no son muchos. Estamos operando con normalidad. Hasta tenemos nuevos proyectos que estamos desarrollando”, manifestó.