El Senado derrotó esta tarde un proyecto que buscaba establecer una nueva ley en la gobernanza de la Universidad de Puerto Rico (UPR) a fin de garantizar autonomía al sistema público universitario.

La legislación también buscaba que se regrese a la fórmula de asignaciones de ingresos del fisco para dotar de fondos al centro docente, afectado por los recortes presupuestarios.

La medida recibió 13 votos a favor y siete en contra, pero el presidente del Senado, José Luis Dalmau Santiago le declaró derrotada porque no logró los 14 votos.

El P.S. 172 se unieron 14 senadores como autores, uno de cuales, Ramón Ruiz Nieves, se abstuvo. Votaron en contra, el Presidente del Senado, la senadora del Proyecto Dignidad, Joanne Rodríguez Veve y los novoprogresistas: Thomas Rivera Schatz, Carmelo Ríos, Henry Neumann, William Villafañe y Wanda Soto. Varios senadores rojos y azules no estuvieron presentes al momento de la votación.

La medida, impulsada por sectores universitarios, proponía eliminar la Junta de Gobierno de la UPR y crear un Consejo Universitario, un nuevo organismo que estaría compuesto por 13 miembros, de los cuales siete serían seleccionados por el gobernador de una lista que le sometería la Junta Universitaria, sujetos al consejo y consentimiento del Senado.

“Lejos de arreglar lo que pretende la medida, lo va a complicar”, reclamó en el turno final del debate de la medida, Dalmau Santiago. El líder legislativo calificó el proyecto de inconstitucional y sostuvo que la Universidad no es solo de los estudiantes y profesores, sino del pueblo puertorriqueño.

“Este es un reclamo histórico de la Universidad”, dijo por su parte, la senadora popular y presidenta de la Comisión de Educación, Ada García Montes, quien abrió del debate con un turno a favor.

El senador independiente José Vargas Vidot reclamó en su turno que la politización ha llevado “al descalabro” de la UPR.

“La excusa vieja ha sido decir que el problema es la huelga, son los pelús, aquí ningún semestre se ha perdido por huelgas. Ya se escuchan los mismos argumentos de miedo, donde se han perdido acreditaciones ha sido por malos manejos y otra mentira es decir que los universitarios protestan sin una propuesta”, dijo Vargas Vidot, quien llevaba una mascarilla roja y blanca con el logo de la UPR-Cayey.

El legislador se refirió a la UPR como una “universidad que nos prestigia” y subrayó que el proyecto de ley fue preparado por la comunidad universitaria. “Nosotros los senadores y senadoras hemos sido meros facilitadores para suscribirlo y hemos sido intermediarios para que la voz de la comunidad universitaria sea escuchada”, agregó.

“Soy producto de la UPR”, dijo la senadora del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Ana Irma Rivera Lassén. Sostuvo que los argumentos de que con la medida se quitaría la acreditación a la UPR “no tienen fundamento”.

La senadora del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago sostuvo que “el capital de conocimiento” de Puerto Rico se levantó a través de la UPR mediante el consenso social. “Yo no habría podido ir a la universidad sino hubiera existido ese proyecto de País”, expresó la legisladora.

La votación fue presenciada desde el hemiciclo por un pequeño grupo de profesores y estudiantes, que habían estado visitando desde la pasada semana las oficinas de los legisladores en un esfuerzo por lograr la aprobación del proyecto.

El representante estudiantil de la Comisión Multisectorial para la Reforma Universitaria, que trabajó la propuesta, Abel Urban Ríos dijo que los estudiantes se sentían traicionados.

“Para los estudiantes esto va a ser una lucha más intensa en los portones porque esto era un reclamo de la comunidad universitaria que llevamos haciendo desde 2017. Recalco que la Comisión Multisectorial nace en los portones del 2017 y esta era la continuidad de esos trabajos que se estuvieron haciendo con los portones abiertos”, expresó el joven universitario.

“Justo cuando el Presidente del Senado tomó su último turno en contra se le acercó Thomas Rivera Schatz y ellos estaban teniendo unas conversaciones muy amistosas en ese momento, También, el senador que se abstuvo, Ramón Ruiz se acercó a ellos. Aquí hubo un juego político serio y la comunidad universitaria y los estudiantes nos sentimos traicionados con la Legislatura de Puerto Rico”, dijo Urban Ríos.

“Desde 2017 hemos estado advirtiendo sobre la corrupción, la Junta de Control Fiscal, los recortes presupuestarias y la falta de voluntad que se resume en lo que pasó ahí en el hemiciclo hoy”, agregó.

“Faltó voluntad y hubo algunos senadores que quizás no le prestaron toda la atención que tenían que haberle prestado al proyecto y ver sus bondades, pero no nos sorprende para nada. Yo estoy preparado para todo”, expresó por su parte, el profesor del Recinto de Mayaguez de la UPR, Juan Carlos Martínez Cruzado.

“Nosotros estamos aquí porque creemos en una universidad que es pública, que sea accesible y que sea autónoma y que tenga la libertad y el ambiente académico necesario para desarrollarse en un proceso académico a base de méritos, para los profesores, estudiantes y gerentes académicos”, sostuvo el profesor de genética.

Dijo que la propuesta busca transformar la gobernanza de la UPR para que sea una universidad con la suficiente autonomía para servir como un centro de pensamiento, útil para darle ideas y planes al gobierno de Puerto Rico en el desarrollo socio económico y político del País.

La medida establecía que la Junta Universitaria, integrada por 34 personas, nombrará un comité ad hoc con “representación igualitaria de estudiantes, personal docente y personal no docente”, que iniciará el proceso de búsqueda y consulta para elegir al dirigente del nuevo organismo.

El nombramiento sería a siete años y el presidente podría servir por un término adicional de siete años, “luego de una evaluación satisfactoria por la Junta Universitaria”.