Agobiados porque sus hijos no reciben los servicios educativos a los que tienen derechos, alrededor de 100 padres acudieron esta mañana al Capitolio a para participar de un taller sobre los derechos que tienen los niños con necesidades especiales que auspició la senadora del Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago.

Allí habían personas que han recibido citas para lograr que sus niños entren al registro de servicios, que es el primer paso que se da para que los niños sean atendidos por el Departamento de Educación, hasta padres que han tenido que acudir a los tribunales para exigir sus derechos.

“Esto es una pesadilla. El tu tratar que tu hijo reciba una educación apropiada te destruye, te ganas enemigos dentro de todo este ambiente, te persiguen por tú reclamar derechos. En realidad es algo bien fuerte, bien duro, y bien doloroso. Y lo peor es que el servicio está ahí, el dinero está ahí. Pero hay algo que se llama politiquería y mala voluntad para que estos niños reciban unos servicios adecuados”, sentenció Charlotte Levine, madre de un niño autista de 4 años de Bayamón.  

La mujer, que participó del taller realizado en el edificio Luis A. Ferré, relató que tuvo que llevar a Educación a los tribunales para lograr que su hijo fuera ubicado en una escuela donde pudiera recibir los servicios. Ahora la agencia no solo paga su colegio, sino que también tiene que costear los abogados que tuvo que contratar para llevar el caso, explicó.

Melitza Rodríguez, por no contar con un abogado, no ha logrado todavía que sus dos hijos sean ubicados en una escuela en la que puedan progresar. Dijo que lleva desde noviembre pasado haciendo las gestiones y no fue hasta el taller, que se enteró de que se supone que sea el Departamento de Educación el que le provea las alternativas.

“Esto es horrible, porque hay mucho discrimen, no se da el servicio como se debe dar, existe segregación, los mismos funcionarios no están dispuestos a hacer lo que tienen que hacer”, señaló Rodríguez, quien tuvo que dejar de trabajar para atender a sus hijos.

La joven madre contó que uno de sus hijos está diagnosticado con autismo y otro con déficit de atención e hiperactividad. Aunque ambos tenían servicios de educación, la mujer pudo demostrar que en el pasado año escolar ambos presentaron “regresión, que es una pérdida de aprendizaje”, por lo que fueron removidos de la escuela.

“Yo lo que quiero es que le den un ambiente seguro y una educación privada para que yo pueda continuar con mi rutina diaria”, afirmó Rodríguez, quien se marchó del taller con muchas nuevas ideas para lograr que en Educación le provea servicios a sus hijos.

Muchos más ejemplos de padres desilusionados con los servicios se repetían en el salón repleto de personas en la Legislatura. Había una abuela que fue a pedir servicios a Educación y salió con una cita para poder poner a su nieto en la lista que usa la agencia para proveer servicios y un padre de un niño con microcefalia que tuvo que adaptar un coche de bebé a las necesidades de su hijo en lo que la agencia le entrega la silla de ruedas que necesita.

“Para los papás el que no estén en disposición los servicios, en muchas ocasiones, es condenar a sus hijos a más incapacidad de la que están diagnosticados”, afirmó la senadora, quien tiene un niño con el síndrome de Asperger, una de las condiciones del espectro de autismo.

Indicó que su meta es lograr que los padres estén preparados para luchar sus derechos, pues muchos no tienen dinero para contratar abogados.

De hecho, pese a que es una líder política reconocida, Santiago tuvo que acudir a los tribunales para que su hijo recibiera los servicios del Departamento de Educación.

“Me tarde meses. Tuve que radicar querella”, recordó.

La senadora informó que un próximo taller de orientación se realizará el próximo 8 de junio. Pero ya ha recibido tantas solicitudes que no hay espacios disponibles. Por ello, dijo que busca una nueva fecha para realizar una tercera actividad.

La convocatoria para el taller se hizo a través de la red social de Facebook y las personas que dan las charlas son los abogados José Torres Valentín, quien integra la defensa en el pleito de clase de Rosa Lydia Vélez, y Adrian González. La legisladora también interviene en las charlas para contar de su experiencia y orientar a los padres.