“En mi turno inicial en la Sesión de hoy, contra el discrimen hacia el sgto Padilla por orar antes de su turno, así que oramos a viva voz!”, expresó a través de su cuenta de Twitter la legisladora novoprogresista.

Además, reclamó que la superintendente de la policía, Michelle Hernández, continúe con la carta circular de “Política sobre el Discrimen y la Completa Separación de Iglesia y Estado”, emitida por el exsuperintendente José L. Caldero López, la cual considera que debió haber sido derogada.

Venegas Brown aseguró también que esta semana estará sometiendo una resolución “para investigar los alegados hechos de discrimen religioso que están ocurriendo en la Policía de Puerto Rico”.

Antes de terminar su turno pidió un minuto para hacer una oración y exhortó a los compañeros legisladores que estuvieran interesados en unirse a que lo hicieran.

“Padre santo, padre bueno yo te pido que tú bendigas, Señor, a cada policía en este país", comenzó Venegas Brown.

“Padre te presentó a la superintendente. Toma control de su mente, Señor y que podamos actuar cónsono a lo que es la necesidad de nuestro país, Señor. Yo bendigo la vida de cada funcionario público, de cada servidor público, de cada persona que labora en nuestro país. Te pido que los bendigas, los cuides y los guardes en el poderoso nombre de Jesús, amen Señor”, concluyó.

Recientemente el sargento de la policía Salvador Padilla Fuentes denunció un supuesto discrimen por motivo religioso luego de que una compañera atea se quejara porque él acostumbra a orar antes de comenzar su turno de trabajo, por lo que está siendo investigado administrativamente.

En unas declaraciones para Primera Hora, la superintendente aclaró que la policía tiene la libertad de practicar su religión, pero no discriminar por sus creencias. 

“No puedes utilizar el horario ni las áreas de trabajo para imponer doctrinas religiosas a nadie. Mientras estás en servicio no vas a utilizar tu tiempo de servicio, ni horario de servicio, para imponer doctrinas religiosas a nadie”, expresó.

Además, agregó que no tiene problemas con que un oficial ore o lea un fragmento de la Biblia en su oficina, pero no pueden forzar a otros compañeros a unirse a la oración.