Las múltiples gestiones y denuncias sin solución llevaron este viernes a la presidenta de la Asociación de Empleados de Comedores Escolares, Nelly Ayala León, a denunciar las vicisitudes que atraviesan cada día para alimentar a los estudiantes del Departamento de Educación.

Según aseguró, en entrevista con Primera Hora, “llevamos tiempo con el problema. No es un problema que hayamos denunciado y se haya resuelto”.

La líder sindical expuso varias teorías sobre lo que pueda estar ocurriendo. Pero, de lo que dijo estar segura es que en los comedores escolares no hay arroz integral. Tampoco llegan las compras de lo que llamó el “mercado abierto”, que principalmente suplen huevos, frutas y vegetales.

No obstante, la directora de la Autoridad Escolar de Alimentos, Franchesca Reyes Benítez, llamó a no alarmar a la población.

“Queremos llevar tranquilidad a nuestras comunidades escolares: ningún estudiante se ha quedado sin recibir los servicios de desayuno y almuerzo en nuestras escuelas. Esto ha sido posible también gracias al compromiso de nuestras empleadas de comedores escolares, cuyo trabajo reconocemos y valoramos”, afirmó la funcionaria, al reaccionar a la denuncia.

Según explicó Ayala León, “los empleados tienen un calendario para hacer sus menús diarios y a veces no tienen alimentos. Busca a otras escuelas, que no se supone, porque los almacenes de distribución están ahí, en las regiones, o tiene que ir a comprarlos”. Por esta razón, argumentó que los estudiantes no se han quedado sin comida.

Señaló, de hecho, que los empleados le han hecho llegar recibos de compras de huevos, porque esa mañana les correspondía dar tostada francesa y sólo tenían pan.

También alegó que sólo se les está dando pasta a los estudiantes, ya que no hay arroz integral.

“Es un día coditos, otro espagueti y otro pasta penne”, señaló.

La situación ocurre, porque supuestamente “no está llegando ningún arroz, porque se exige que sea integral y no ha llegado porque se ha dañado”.

Ayala León explicó a este diario que el tiempo que ha transcurrido sin que haya una solución fue lo que la llevó a hacer la denuncia pública.

“Estamos recibiendo constantemente las preocupaciones de nuestros empleados ante la falta de alimentos básicos. Nos informan que no está llegando a tiempo todo lo necesario para preparar los diferentes menús y, en algunos casos, han tenido que recurrir a otros comedores para conseguir productos y poder ofrecer el servicio a nuestros estudiantes”, resumió.

Además de que el arroz se ha dañado y supuestamente no consiguen el integral, la líder sindical expresó que la otra teoría por la que no llegan las compras es porque Educación no ha logrado pagarles a los comerciantes que participan del “mercado abierto” ante los percances que ha ocasionado el cambio del sistema financiero del gobierno.

“Algunos han dicho que no van a traer suplido de compra local, porque no me están pagando. Pero, esas cosas las tienen que decir ellos (el Departamento de Educación)”, sentenció Ayala León.

Añadió que “los empleados están haciendo el máximo esfuerzo. No podemos permitir que un trabajador tenga que sacar dinero de su bolsillo para conseguir ingredientes porque quiere asegurarse de que un niño, incluyendo a aquellos que necesitan una dieta especial, reciba sus alimentos. Esta situación tiene que atenderse”.

De inmediato, solicitó al Departamento de Educación y a la Autoridad Escolar de Alimentos que atiendan con urgencia la situación, revisen el proceso de distribución y garanticen el abastecimiento de los productos necesarios en los comedores escolares.

Reacciona Educación

Por su parte, Reyes Benítez explicó qué ocurre con la ausencia del arroz integral.

“Es conocido que las altas temperaturas registradas como consecuencia de la ola de calor extremo han provocado daños en este producto durante su almacenamiento. Ante esta situación, obtuvimos autorización para que, a través de las regiones educativas, los comedores puedan realizar compras directas de arroz. Esto permite mantener un inventario continuo, atender las necesidades de cada comedor y, a su vez, evitar la pérdida del alimento por almacenamiento prolongado”, sostuvo en declaraciones escritas.

Expuso que los cereales y las pastas son un sustituto al arroz, que permiten cumplir con los requerimientos federales establecidos para la alimentación de nuestros estudiantes.

“Sobre el señalamiento de que empleadas estarían utilizando dinero de su propio bolsillo para comprar alimentos, queremos ser claros: hemos mantenido apertura y comunicación con la Unión para atender cualquier situación que requiera nuestra intervención. Sin embargo, hasta el momento no se nos ha identificado una escuela específica donde esté ocurriendo esta práctica. Para poder investigar y atender responsablemente un señalamiento de esta naturaleza necesitamos conocer dónde está ocurriendo y cuáles son las circunstancias particulares”, dijo la funcionaria.

Añadió que “nuestra disposición al diálogo permanece intacta. Si existe algún comedor con una necesidad específica, exhortamos a que sea identificado para intervenir de inmediato y brindar el apoyo correspondiente. Nuestro objetivo común debe ser garantizar que cada comedor cuente con los recursos necesarios y, sobre todo, que ningún estudiante vea interrumpido su servicio de alimentación”.