Tras los daños ocasionados por los terremotos en la central Costa Sur la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) se vio obligada a activar el servicio de flota de emergencia para restaurar la electricidad en la isla, una acción que provocó un golpe inesperado a las finanzas de la agencia y que deja sobre la mesa la pregunta de los 65 mil chavitos: ¿el gasto que está asumiendo la corporación repercutirá en un aumento a la factura de la luz y otro golpe al bolsillo de los puertorriqueños?

La respuesta es una incógnita a juzgar por las expresiones que ofreció el director de Generación de la AEE, Daniel Hernández, en una vista evidenciaría sobre el Plan Integrado de Recursos (PIR) que se llevó a cabo en el Negociado de Energía de Puerto Rico, donde uno de los interventores -el licenciado Pedro Saade Lloréns, portavoz de una organización ambiental- lo increpó con la interrogante. El PIR es un plan elaborado por la AEE que comprende un periodo de tiempo específico, enfocado en garantizar el desarrollo del sistema de energía eléctrica en Puerto Rico, así como mejorar la confiabilidad, eficiencia y transparencia del sistema. En este caso, el periodo de planificación del PIR comprende veinte (20) años, para los cuales se contemplan todos los recursos razonables para satisfacer la demanda de servicios de energía eléctrica en la Isla.

Saade le cuestionó a Hernández si se garantizaba que no habrá un alza en la tarifa de los abonados debido a los gastos incidentales en los que se han incurrido a consecuencia de los sismos como, por ejemplo, la compra de combustible que se utiliza para la flota de emergencia.

“Esa es la intención”, respondió Hernández sin ser categórico pues, según explicó luego en una conferencia de prensa, todo dependerá de las gestiones que hace la AEE con el seguro y con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para que cubra esos gastos.

“Estamos en conversaciones con el seguro porque hay parte de la cubierta que cubre los gastos extras y estamos en conversaciones con FEMA”, expresó.

Insistió en que la intención de los directivos de la AEE es que el proceso sea uno “transparente” para los clientes “y que no ocurra un aumento en lo que serían los costos energéticos… pero estamos en conversaciones y haremos el esfuerzo que tengamos que hacer para evitar el aumento”.

La semana pasada se discutió en Conferencia Legislativa un aumento de 4% en al tarifa de la luz para cumplir con el acuerdo entre la AEE y los bonistas.

Sobre el asunto la gobernadora Wanda Vázquez Garced dijo que se deberán “buscar otras alternativas” para pagar la deuda.

“Si hay algo que el pueblo de Puerto Rico puede estar seguro, nuestro gobierno, vamos a proteger a los más vulnerables. La gente, la industria y el comercio ya ha pagado demasiado y yo como gobernadora no voy a tomar acciones que vayan en prejuicio del pueblo de Puerto Rico, así que sé y reconocemos que no se está pagando la deuda de Energía Eléctrica. Sabemos que hay una cantidad que se paga 25 centavos por kilovatio pero no se está pagando la deuda. Hay que buscar las alternativas pero no puede ser a costa del pueblo puertorriqueño. Esa es nuestra posición. Los bonistas, pues cuando se negocie que tenga en consideración que hay que tomar las medidas pero no puede ser a costa del pueblo puertoriqueño”, manifestó entonces.

Luego del terremoto de magnitud 6.4 que afectó severamente la región sur de la isla las centrales de Costa Sur y Ecoeléctrica sufrieron grandes daños que incluyen deterioro de la infraestructura, de los tanques de agua, de la infraestructura eléctrica, turbinas y transformadores.

“Son daños obvios, evidentes y sustanciales…tenemos una deficiencia demasiado pronunciada. Estamos corriendo el sistema con la flota de emergencia y eso no está diseñado para ser utilizado 24/7, sobretodo, porque es una flota muy antigua”, destacó el ejecutivo al indicar que las esperanzas están puestas en que FEMA pueda otorgar una asistencia para la instalación de una generación temporera similar a la que se utilizó en Palo Seco y en Yabucoa luego del huracán María en el 2017. Esa “ayuda” generaría por lo menos 500 megavatios que cubrirían la deficiencia detectada en la generación base y serviría de protección para la próxima temporada de huracanes.

Se señaló que aún no se tienen un estimado de daños de la central Costa Sur y que esa información será generada mediante unos estudios que deben estar completados en 60 días. Los hallazgos determinarán si los equipos destruidos por los sismos necesitan ser reparados, reemplazados o relocalizados.

Por su parte, la ingeniera Ingrid Vila, quien representa a una de las organizaciones ambientales que forman parte de la Alianza de Energía Renovable AHORA, destacó el hecho de que el Plan Integral de Recursos de la AEE no contemple las consecuencias de estar en una isla propensa no sólo a huracanes, sino también a terremotos. “Se necesita un plan que tome en cuenta las realidad naturales y el cambio climático. ¿Cuántas veces más tenemos que enfrentar las consecuencias de estos cambios para que tomen acción?”, cuestionó.

Sobre el asunto la gobernadora Wanda Vázquez Garced dijo que se deberán “buscar otras alternativas” para pagar la deuda.

“Si hay algo que el pueblo de Puerto Rico puede estar seguro, nuestro gobierno, vamos a proteger a los más vulnerables. La gente, la industria y el comercio ya ha pagado demasiado y yo como gobernadora no voy a tomar acciones que vayan en prejuicio del pueblo de Puerto Rico, así que sé y reconocemos que no se está pagando la deuda de Energía Eléctrica. Sabemos que hay una cantidad que se paga 25 centavos por kilovatio pero no se está pagando la deuda. Hay que buscar las alternativas pero no puede ser a costa del pueblo puertorriqueño. Esa es nuestra posición. Los bonistas, pues cuando se negocie que tenga en consideración que hay que tomar las medidas pero no puede ser a costa del pueblo puertoriqueño”, manifestó entonces.

Luego del terremoto de magnitud 6.4 que afectó severamente la región sur de la isla las centrales de Costa Sur y Ecoeléctrica sufrieron grandes daños que incluyen deterioro de la infraestructura, de los tanques de agua, de la infraestructura eléctrica, turbinas y transformadores.

“Son daños obvios, evidentes y sustanciales…tenemos una deficiencia demasiado pronunciada. Estamos corriendo el sistema con la flota de emergencia y eso no está diseñado para ser utilizado 24/7, sobretodo, porque es una flota muy antigua”, destacó el ejecutivo al indicar que las esperanzas están puestas en que FEMA pueda otorgar una asistencia para la instalación de una generación temporera similar a la que se utilizó en Palo Seco y en Yabucoa luego del huracán María en el 2017. Esa “ayuda” generaría por lo menos 500 megavatios que cubrirían la deficiencia detectada en la generación base y serviría de protección para la próxima temporada de huracanes.

Se señaló que aún no se tienen un estimado de daños de la central Costa Sur y que esa información será generada mediante unos estudios que deben estar completados en 60 días. Los hallazgos determinarán si los equipos destruidos por los sismos necesitan ser reparados, reemplazados o relocalizados.

Por su parte, la ingeniera Ingrid Vila, quien representa a una de las organizaciones ambientales que forman parte de la Alianza de Energía Renovable AHORA, destacó el hecho de que el Plan Integral de Recursos de la AEE no contemple las consecuencias de estar en una isla propensa no sólo a huracanes, sino también a terremotos. “Se necesita un plan que tome en cuenta las realidad naturales y el cambio climático. ¿Cuántas veces más tenemos que enfrentar las consecuencias de estos cambios para que tomen acción?”, cuestionó.