Así lo denunciaron varios alcaldes a Primera Hora, quienes destacaron que el gobierno central no hace su trabajo y que le toca a los municipios sacar la cara por ellos. 

En el caso de Morovis, su alcaldesa Carmen Maldonado aseguró que atiende todas las áreas verdes de las carreteras estatales y que no recibe fondos del Estado para estas obras.

“No nos proveen nada, ni un solo centavo para el mantenimiento de carreteras estatales. Tengo que decir que el costo del mantenimiento de esas carreteras está cerca del medio millón de dólares entre empleados, materiales, equipo, véngase la gasolina, el mantenimiento de los autos. Estamos invirtiendo ese dinero porque, si yo no atendiera esas carreteras, estuviéramos como una selva en nuestro municipio”, expresó Maldonado.

“En mi carácter personal, no voy a dejar de atenderlas (las carreteras). Es injusto, porque esto es una responsabilidad que le compete al Estado y, por lo menos, alguna ayuda que nosotros recibiéramos nos brindaría esa oportunidad de poder movernos con ese dinerito para ayudar a las comunidades que realmente debemos, de igual manera, darle ese mantenimiento a esas vías”, indicó la alcaldesa, quien aseguró que nunca ha visto una brigada estatal haciendo limpieza en el pueblo de Morovis. 

Otro que se encuentra igual de disgustado es el alcalde de Luquillo, Gerardo “Jerry” Márquez, quien entiende que al ser uno de los municipios más llamativos para el turismo, el Estado debería asignar fondos para realizar estos trabajos de ornato.

“Somos el quinto municipio de menos presupuesto en el País y es insólito que los legisladores, representantes y el Estado nos hayan desamparado. Este alcalde opera con cero contribuciones del Estado y es un reto bien grande. Históricamente, se firmaban convenios con el gobierno central para nosotros atender las carreteras estatales. Ya hace tres años y pico que no se firman esos convenios.  En el caso de Luquillo, perdemos alrededor de $196 mil anuales que eran para ese propósito. Estamos corriendo con un presupuesto acortado y estamos atendiendo, no solamente las áreas verdes sino todo lo que tiene que ver con el Estado”, explicó Márquez.

“Estamos comunicándonos con (la Autoridad de) Carreteras estatal para que limpie la PR-3, porque el último mantenimiento lo hice yo. La excusa es que los tienen en tal sitio, que lo que tienen es una compañía. Dicen que no han firmado contrato, pero uno los ve en otros sitios”, dijo el alcalde luquillense.

De igual manera, en el caso de Fajardo, la vicealcaldesa Glenis Otero confirmó que es su Departamento de Obras Públicas Municipal el que atiende las labores de ornato en carreteras estatales.

“El municipio no tiene a nadie contratado para el mantenimiento de áreas verdes como compañía externa, sino que dentro del presupuesto de Obras Públicas Municipal hay brigadas y el mantenimiento rutinario de las áreas verdes se hace como parte del plan de trabajo que tiene Obras Públicas Municipal. Incluso, hay carreteras estatales que Fajardo les da servicio y no recibimos ninguna compensación por eso, como es el caso de la carretera PR-3 que es estatal y lo hacemos porque es parte de Fajardo”, comentó Otero.

Mientras que hasta Yabucoa, según su alcalde, Rafael Surillo, tampoco llegan las brigadas estatales del DTOP y esto lo tiene “haciendo malabares con el presupuesto” para  dar mantenimiento en las vías de rodaje, por lo que entiende que deberían retomarse los convenios que se firmaban para estas labores.

“El Departamento de Obras Públicas Estatal no ha podido manejar el mantenimiento de esas áreas. En el pasado cuatrenio, se hizo unos convenios con los municipios de manera que, por lo menos, se le daba un incentivo económico al gobierno local para que pudiera costear parte de esos gastos.  Pero, ahora, desde que comienza esta administración, nos recortaron esas aportaciones. O sea, que todo lo que estamos haciendo es con el poco presupuesto que ya nos queda porque sabemos que es una situación que no nos corresponde atenderla a nosotros. Pero, ¿a qué gobierno, a qué alcalde le gusta tener las entradas principales de sus pueblos perdidas?”, cuestionó Surillo.

Por su parte, el alcalde de Cidra, Javier Carrasquillo, también responsabilizó al DTOP por no contar con un plan establecido para el mantenimiento de carreteras y  aseguró que lo ha dialogado, pero que su reclamo se ha quedado en oídos sordos.

“Hemos estado reclamando desde los inicios de este cuatrenio con el pasado gobernador (Ricardo Rosselló), y ha sido tema de conversación con personal bajo el mandato de Wanda Vázquez, que es necesario que DTOP, como era en el pasado, transfiera recursos a los municipios para que podamos absorber el costo del mantenimiento rutinario de las carreteras estatales”, dijo Carrasquillo. 

De igual modo, el alcalde de Toa Baja, Bernardo “Betito” Márquez,  se encontró con el dilema del mantenimiento de áreas verdes cuando llegó a la silla municipal, pero que logró hacer ajustes fiscales para separar un presupuesto con el que pudiera encargarse de esas labores.

“Nosotros, básicamente, le adoptamos las carreteras al Estado. Puedo plantear con toda seguridad que, cuando asumimos el control de esa limpieza, ha sido extraordinario porque sabemos dónde van a limpiar, cómo están haciendo, qué área tenemos que darle énfasis”, detalló Márquez. 

Primera Hora requirió una reacción al DTOP, pero no hubo respuesta.