Usuarios de la AMA no están contentos
Fueron muchos los que descargaron su malestar contra unionados, tildándolos de ineficientes.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Las guaguas pisicorres fueron “las salvadoras” ayer de los miles de usuarios que se valieron de este transporte para llegar a sus trabajos, citas médicas y otros destinos.
Eran las 11:50 de la mañana, y en la parada de guaguas de San Patricio en Guaynabo, los ciudadanos de a pie expresaban su confusión a consecuencia del paro decretado por los choferes de la Unión de Trabajadores de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (Tuama).
“¿La 19 no está pasando? ¿ La que tiene que ver con Centro Médico? ¡Ay Dios mío!, yo que tengo que ir pa' Reparto Metropolitano. Me tiré pa' la cita sin saber que no había guagua”, decía una usuaria.
“Sin chavos, ¿adónde va uno? ¿En taxi? ¡Ay Dios mío Puerto Rico! ¿Adónde vamos?”, agregó otra.
Ivette Arzola afirmó que, “la huelga es necesaria porque se ven las necesidades del pueblo y lo que estamos sufriendo con el alto costo del consumo”.
“Tenemos que hacer una huelga general. En Puerto Rico siempre estamos en brazos caídos”, dijo.
Julio Matías comentó que, “mientras otros tienen dinero para transportación, nosotros tenemos que pagar los platos rotos”.
Maité Villanueva le zumbó una descarga a los choferes de Tuama.
“Me voy de Puerto Rico. Me tengo que ir en tren y después en taxi”, lamentó.
¿No le da gracia el paro?
¿Qué gracia me va a dar, si estoy arruinada. Yo tengo que ir al Condado, al Presbiteriano, a los médicos y después un taxi me cuesta $25”.
“Hay unos cuantos buenos (choferes) y ellos mismos lo dicen, que ellos son los culpables de que la AMA se haya ido a la quiebra, porque ellos se pasan allí escondidos para que le paguen todo el día sin hacer nada comiendo”, dijo.
Juan Rosa les tiró directo al hígado, al elogiar la eficiencia de las pisicorres.
“Si el sistema de la AMA estuviera como están corriendo estas guaguas. Ellos son eficientes porque nada más lo que hay que esperar son cinco o siete minutos. ¿Pero usted sabe lo que es rasparse dos horas y media, esperando una guagua de la AMA? ”, dramatizó.

