Abelardo de la Espriella rompe la tradición y jurará como presidente de Colombia en Cali
Aseguró que cambiará la política “para siempre”.

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El abogado Abelardo de la Espriella asumirá el próximo 7 de agosto como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 en una inédita ceremonia que tendrá lugar en Cali, la principal ciudad del suroeste del país, con la presencia de una parte del Congreso y de invitados extranjeros, entre ellos el rey Felipe VI de España.
El traslado del acto de investidura de Bogotá a Cali ha estado marcado por controversias, no solo por el cambio de lugar sino por el mensaje que De la Espriella ha querido enviar con esta decisión, de que, como suele decir, llegó “para cambiar la política para siempre”.
Cali, capital del Valle del Cauca, fue la opción escogida por el presidente electo después de que su idea de hacerlo en una guarnición militar en Popayán, capital del vecino Cauca, para homenajear a “los verdaderos héroes de la patria” en una zona marcada por el conflicto armado, fuera descartada por el riesgo de una erupción del cercano volcán Puracé, actualmente en alerta naranja.
“Por primera vez en nuestra historia republicana, un presidente de la República tomará posesión de su cargo fuera de Bogotá, ese hecho histórico ocurrirá en Santiago de Cali y representa el primer paso de una política de descentralización que llevará al Estado a las regiones”, dijo De la Espriella el domingo en un mensaje en sus redes sociales.
La posibilidad de asumir en un batallón en el Cauca en realidad suponía grandes inconvenientes no solo desde el punto de vista de seguridad, logístico y protocolario, sino por el mensaje político negativo que se enviaría al país, de subordinación del poder civil ante el militar.
“Lo que busca De la Espriella es lanzar un mensaje de devolverle a los poderes castrenses la libertad para combatir las principales problemáticas de seguridad en Colombia que generalmente están ligadas al narcotráfico y a grupos insurgentes, mientras que Gustavo Petro le apostó al diálogo y a las concesiones”, dijo a EFE el analista Fabián Cárdenas, profesor de derecho internacional de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.
Descentralización del poder
La capital colombiana, sede de los tres poderes del Estado, no estuvo en los planes del presidente electo ni para su investidura ni para gobernar, pues insiste en descentralizar la Administración y por eso quiere convertir a la caribeña Barranquilla en capital alterna de Colombia, y a Cali y a Medellín en sedes satélites de la Presidencia.
De esta forma, el acto inaugural de su Presidencia cambiará de la solemnidad del Salón Elíptico del Capitolio o de la grandiosidad de la adyacente Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, a la frialdad de un auditorio universitario con pinta de coliseo deportivo en Cali.
El escenario escogido es la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali, un moderno complejo multipropósito con capacidad para más de 2.300 personas que cuenta con más de 800 plazas de estacionamiento, helipuerto, sistemas de sonido e iluminación de última generación y pantallas LED de alta definición.
En ese lugar, De la Espriella jurará respetar y cumplir la Constitución y la Ley ante una mayoría de senadores y representantes a la Cámara, de otras autoridades nacionales y de invitados internacionales, entre ellos el rey Felipe VI y los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Paraguay, Santiago Peña, los únicos que hasta ahora ha confirmado su equipo de Gobierno, aunque son esperados otros mandatarios latinoamericanos.
Homenajes y protestas
Tras la ceremonia de investidura, se espera que De la Espriella se dirija al Cantón Militar Pichincha del Ejército, a 2.6 kilómetros de distancia, para el homenaje que quiere hacer a las Fuerzas Militares y de Policía, acto que aún no ha sido confirmado oficialmente.
De la Espriella se caracteriza por el gusto por la ostentación y lo fastuoso, pero paradójicamente quiere que su investidura sea austera, sin festejos como hace cuatro años cuando tras su posesión, Gustavo Petro fue recibido en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, con porros y fandangos por la Banda 19 de Marzo, del departamento caribeño de Córdoba.
“Mi posesión, queridos compatriotas, para que estén tranquilos, será una ceremonia austera y será la primera demostración de que la descentralización deja de ser un discurso para convertirse en una realidad”, manifestó este domingo.
Por primera vez en tiempos modernos, el presidente no jurará el cargo ante el pleno del Poder Legislativo porque la bancada del Pacto Histórico, partido de Petro y de Iván Cepeda, candidato derrotado por De la Espriella en las urnas, no reconoce su elección y no viajará a Cali.
La izquierda se manifestará ese día en Barranquilla, liderada por Cepeda; en Bogotá y en Cali como parte de la “desobediencia civil” al nuevo Gobierno.

