Un hombre de 36 años fue detenido de manera preventiva en el estado brasileño de Espírito Santo, acusado de planificar el asesinato de su hijo de ocho años.

La captura se produjo después de que ChatGPT detectara conversaciones consideradas de alto riesgo y activara un protocolo de alerta que involucró a OpenAI, el FBI y las autoridades de Brasil.

El sospechoso fue localizado en la comunidad rural de Farturinha. Según la Policía Civil, la detención se ejecutó un día antes de la fecha en la que, de acuerdo con la investigación, el hombre habría previsto llevar a cabo el crimen.

Una alerta internacional dio origen al operativo

Las autoridades informaron que una plataforma de inteligencia artificial identificó en las conversaciones del usuario indicios de una amenaza inminente.

Tras evaluar el riesgo, OpenAI notificó el caso al Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), organismo que posteriormente compartió la información con el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil.

Una vez recibida la alerta, la cartera de Justicia brasileña solicitó la intervención de la Policía Civil de Espírito Santo, que inició las diligencias para ubicar al sospechoso y evitar la posible materialización del delito.

De acuerdo con los investigadores, el hombre utilizaba el chatbot como un espacio para desarrollar y registrar los detalles de su supuesto plan. En las conversaciones habría mencionado el uso de un arma de fuego, una cuerda y sustancias tóxicas.

La investigación también sostiene que el sospechoso manifestó haber intentado contratar a un sicario. Según el contenido analizado por las autoridades, esa posibilidad no se habría concretado porque la persona supuestamente se negó al conocer que la víctima era un niño.

Los investigadores consideran que el presunto móvil del homicidio era evitar el pago de la pensión alimenticia correspondiente al menor.

Las autoridades investigan otras posibles amenazas

Además del presunto plan contra su hijo, las conversaciones analizadas también incluirían referencias a posibles ataques contra escuelas, iglesias y autoridades públicas. Ese contenido llevó a los investigadores a catalogar el caso como de alta peligrosidad y aceleró la actuación policial.

La alerta internacional fue recibida por las autoridades brasileñas el 16 de junio. Tras varias diligencias, el sospechoso fue ubicado el 19 de junio y detenido en cumplimiento de una orden de prisión preventiva, junto con una orden de registro e incautación.

Durante el procedimiento, la Policía Civil confiscó el teléfono celular del investigado y otros objetos que ahora son sometidos a peritajes.

El sospechoso negó que fuera a ejecutar los hechos

Durante su declaración, el hombre reconoció haber realizado las búsquedas y mantenido conversaciones con la plataforma de inteligencia artificial, pero aseguró que nunca tuvo la intención de llevar a cabo los delitos. Su identidad permanece bajo reserva para proteger al menor involucrado.

El delegado Brenno Andrade explicó que la siguiente etapa de lainvestigaciónconsistirá en comparar el contenido de las conversaciones con la información recuperada del teléfono celular, con el objetivo de establecer si hubo intentos reales de contratar a terceros o de obtener los medios necesarios para cometer los delitos mencionados.