El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sigue caído 20 horas después de su séptima caída total en año y medio, y sólo dos de las 16 unidades de generación termoeléctrica están funcionando, informó este domingo el Ministerio de Energía y Minas (Minem).

Tras los primeros pasos para el proceso gradual de reconexión del SEN funcionan algunos microsistemas, dos de ellos principales: uno en occidente y el otro en el centro del país, y se activan unidades de centrales térmicas como la de Cienfuegos (centrosur), la Antonio Guiteras de Matanzas -una de las mayores generadoras del país- y la de Mariel, ambas en el oeste, detalló el informe.

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La hidroeléctrica Hanabanilla (centro) -considerada “clave” para regular frecuencias y evitar recaídas-, que había empezado a generar energía, sufrió una avería.

Sobre este nuevo apagón nacional -el segundo en una semana- el directivo del Minem, Lázaro Guerra, dijo a la televisión estatal que independientemente de que se investigan las causas que lo provocaron, se detectó la salida de operaciones de una unidad de la termoeléctrica de Nuevitas (centro-este) a lo que siguió un efecto “en cascada” que dejó sin servicio a otras generadoras del país.

Además indicó que en todo el país se activaron microsistemas para garantizar servicios básicos como hospitales, el abastecimiento de agua y otros.

El procedimiento para restablecer el SEN puede demorar varios días, según advirtieron los especialistas ante situaciones similares en momentos anteriores.

Ello requiere empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo -solar, hidroeléctrica y motores de generación- para llevar el suministro de electricidad a pequeñas áreas que luego se van interconectando.

El objetivo es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas, que son la base de la generación eléctrica en la isla, para lograr su arranque y que puedan nuevamente producir energía.

En La Habana se restableció el suministro a 94 de un total de 285 circuitos de distribución encargados de llevar electricidad a las viviendas, es decir, que hasta ahora tienen corriente 284.500 clientes, lo que representa el 33 % en la ciudad.

En las provincias de Pinar del Río, Artemisa, las centrales Villas Clara y Sancti Spíritus hasta las orientales Holguín, Granma Santiago de Cuba y Guantánamo, solo funcionan microsistemas que suministran electricidad a centros vitales en pequeñas áreas, según los últimos reportes de la compañía estatal Unión Eléctrica.

La situación energética era ya crítica antes de este nuevo colapso del SEN con prolongados cortes eléctricos en La Habana de unas 15 horas diarias y en las provincias alcanzan hasta los dos días seguidos.